BLUEMEDIA STUDIO PARA CANAL DE ISABEL II
El agua de la Comunidad de Madrid se devuelve a su cauce que la hace idónea para los servicios terciarios de la región.

Saneamiento, depuración y reutilización: las claves de Canal de Isabel II para devolver el agua limpia a los ríos

La empresa pública se encarga de tratar las aguas residuales eliminando los residuos que desecha la población para cuidar del medio ambiente.

Abrir el grifo, tirar de la cadena, darse una ducha… la vida del agua madrileña no termina con su uso primario en las viviendas de sus ciudadanos, sino que continúa su ciclo gracias a la gestión que realiza el Canal de Isabel II en la Comunidad de Madrid.

La actividad de la empresa pública abarca el transporte por las redes de drenaje urbano hasta sus 157 estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR), así como su posterior limpieza y devolución al cauce de los ríos en condiciones óptimas para el medio ambiente. Para ello, Canal cuenta con 15.000 km de redes de saneamiento, 65 tanques de tormenta, 588 km de red de agua regenerada y 23 instalaciones de reutilización.

Estos sistemas son indispensables para que el agua residual, es decir, aquella que procede de viviendas y municipios, puedan sanearse, depurarse y reutilizarse para ser finalmente devuelta a los ríos y evitar que altere el entorno. Un proceso que la gestora pública lleva a cabo a través de sus redes de drenaje urbano, estaciones de bombeo y tanques de tormenta, los cuales evitan el desbordamiento que podría provocar una posible acumulación del agua de lluvia. Además, esta red de drenaje urbano unitaria está compuesta por colectores, emisarios y conducciones.

Desde que el agua de Madrid es desechada en las viviendas y regresa a las tuberías, esta recorre las instalaciones de las distintas depuradoras de Canal de Isabel II; un camino que finaliza con su regreso a su ciclo natural, destinándose al riego de zonas verdes y deportivas, usos industriales y al propio cauce de los ríos. En total, 510 km de red de agua regenerada que la gestora logra producir mediante una serie de tratamientos.

FOTO: Elena Buenavista

El agua que llega a las depuradoras (procedente de los domicilios, la industria y las lluvias) se somete a una serie de tratamientos, siendo los más habituales los de preoxidación, coagulación y floculación, decantación, filtración, neutralización y, por último, desinfección.

En un primer momento, se lleva a cabo el pretratamiento, donde se eliminan los cuerpos voluminosos que llegan desde los colectores de entrada de agua residual. Pasada esta fase, el tratamiento primario reduce los sólidos en suspensión que hayan podido quedar en el líquido y que no se hayan estraído en el estadio inicial. Una vez eliminados los restos sólidos, se disminuye la materia orgánica en el tratamiento secundario a través de un proceso de aerobio y una decantación secundaria.

Además de estas fases, en algunas EDAR de Canal de Isabel II las aguas residuales también se someten al tratamiento terciario, un proceso para reutilizar el producto en el riego de parques, baldeo de calles o usos industriales. Así, el agua del grifo de nuestro hogar puede ser el mismo que riegue el parque infantil más cercano, gracias a la gestión de la empresa pública.

FOTO: Elena Buenavista

Acabar con los residuos sólidos en la red

El correcto funcionamiento de las instalaciones de Canal de Isabel II está actualmente amenazado por la acumulación de residuos sólidos que podrían reducirse con la colaboración y la concienciación de todos los madrileños. La gestora recogió de sus depuradoras un total de 28.433 toneladas de estos desechos en 2017, es decir, 4,4kg por cada ciudadano de la Comunidad. Un dato elevado pero que supone un 12% menos que lo sumado en el año 2016.

De entre todos los residuos sólidos, el que más preocupa a la empresa pública son las toallitas húmedas, las cuales causan problemas económicos, operativos y medioambientales en las EDAR. Estos productos provocan atascos que acaban con el correcto funcionamiento de elementos como las bombas, cuya reparación el año pasado supuso un desembolso extra de 2,2 millones de euros tan solo en la EDAR de Arroyo Culebro Cuenca Media-Alta.

Toallitas y otros productos higiénicos como compresas, profilácticos, bastoncillos, algodones, hilo dental, pelo e incluso aceites y restos de comida se desechan por el retrete y acaban acumulándose en las depuradoras. Por este motivo es tan importante que los madrileños se conciencien y usen la papelera para desechar estos de artículos.

FOTO: Elena Buenavista

Compromiso con la depuración, el cuidado de los ríos y la economía circular

Como parte de su línea estratégica para impulsar la calidad ambiental, Canal ha establecido en su Plan Estratégico 2018-2030 su proyecto de excelencia en depuración, Nuestros ríos sanos. Este programa incorpora actuaciones como programas de modelización de EDAR que se suman a aquellas que se incluyen en su cumplimiento legal de compromiso con el medio ambiente con el fin de mejorar la calidad de los vertidos y el control de los residuos industriales a la red hidráulica.

La economía circular es otra de las grandes preocupaciones de la gestora pública, cuyas EDAR funcionan como biofactoría en muchas ocasiones, siendo un complemento para la generación de energía y la revalorización de residuos, además de aprovechar el agua residual como una oportunidad. Así, Canal de Isabel II apuesta por la energía renovable incluyéndola dentro de sus sinergias en el proceso de saneamiento para cogenerar electricidad.