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¿Sabes cómo reducir el consumo de agua a la mitad?

  • La falta de lluvias y el aumento de la temperatura media a lo largo del año han provocado que los embalses de la Comunidad de Madrid se encuentren a la mitad de su capacidad. Evitar que alcancen la situación de sequía es trabajo tanto de las instituciones que gestiona el ciclo del agua como de todos los ciudadanos.

La falta de lluvias potenciales es una realidad en todo el país. Aunque las previsiones meteorológicas parecen indicar que lloverá en los próximos días, la sequía amenaza a numerosos puntos de la geografía española, puesto que no será suficiente para que los embalses recuperen su capacidad óptima. El aumento generalizado de la temperatura, que hemos sufrido casi todo el año, tampoco mejora la situación, ya que este crecimiento supone que la evaporación del agua recogida también se eleve. Tanto las precipitaciones recogidas como las aportaciones de los ríos han disminuido de manera notable al tiempo que el consumo sigue creciendo, hechos que auguran un año hidrológico complicado.

Según los datos del Canal de Isabel II, empresa responsable del ciclo integral del agua en la Comunidad de Madrid, los embalses de esta comunidad cerrarán 2017 al 50,2%, una cifra 14 puntos menor que la media histórica de los últimos 20 años.

A pesar de los datos negativos, desde esta entidad apuntan que la Comunidad de Madrid se encuentra en situación de normalidad, por encima de la media española de la Cuenca del Tajo – reduciendo el nivel de pérdidas en un 70%, invirtiendo en el desarrollo de agua regenerada para uso público e industrial o vigilando el uso fraudulento - y la colaboración de todos los madrileños.

De hecho, más allá de la climatología, la concienciación ciudadana es otro de los factores más importantes para mantener los niveles de agua estables y no alcanzar una situación de alerta. A los consejos habituales de cerrar el grifo al lavarse los dientes (se ahorran 12 litros por minuto) y ducharse en lugar de bañarse (se ahorran 150 litros por ducha), se añade un largo listado de pequeños gestos con los que ahorrar agua y reducir la huella hídrica.

En el baño, por ejemplo, se puede colocar una papelera para evitar que el inodoro se convierta en un cubo de basura (se ahorran entre 6 y 12 litros), y utilizar cisternas de doble carga que descarguen el agua necesaria (ahorro del 50%). En la cocina, conviene poner la lavadora y el lavavajillas siempre con la carga completa (30 litros de ahorro), además de descongelar los alimentos en el frigorífico y no bajo el grifo (se ahorran unos 12 litros y se gana en sabor). También se puede reutilizar el agua sobrante de consumo para regar las plantas, hervir huevos o lavar verduras. Otras sugerencias son cerrar levemente la llave de paso e instalar economizadores, además de realizar mantenimientos para evitar fugas y goteos.

En la web www.sumatealretodelagua.com, se pueden encontrar más recomendaciones que permiten, además, reducir de manera notable la factura del agua.