Movilla, del Real Zaragoza, pugna con Nolito, del Granada.
Movilla, centrocampista del Real Zaragoza, pugna con Nolito, delantero del Granada, por la posesión del esférico. JAVIER CEBOLLADA / EFE

El Real Zaragoza y el Granada CF cerraron este lunes la jornada 27 de Primera División con un reparto de puntos que les vale de poco en el objetivo compartido de poner tierra de por medio con una zona de descenso aún cercana. Un partido más intenso que brillante que elevó a once los partidos que lleva sin ganar la escuadra aragonesa y frenó la racha de tres derrotas consecutivas de los andaluces, a los que les sigue un mundo costando masticar a este rival.

Reparto de puntos que mantiene a unos y otros en el área de influencia de la zona de descenso

Fue el Granada el mejor plantado de los contendientes en el arranque, apoderándose del balón y tanteando a una zaga que sufría con los servicios de Torje o Mikel Rico. Su mejor aviso, sin embargo, llegaría en una jugada a balón parado:  a los 20 minutos Mikel Rico lanzó un saque de esquina (de los seis que lanzaría el conjunto nazarí en la primera parte) y en el área apareció el nigeriano Ighalo para mandar el balón a la madera.

El susto espabiló al Zaragoza, que se dejó guiar por la imaginación de Rochina, sus reincidentes disparos desde la segunda línea y los servicios de Sapunaru a un área donde se echaban de menos cabezas para concretar. Y todo ello de una manera muy intermitente y en un contexto de pulso embarullado.  Antes del descanso, el Granada volvería a avisar  en otro córner (min 36) mediante Mainz.

Rochina al mando

Tras el descanso el Zaragoza ganó presencia, pero  el partido seguía adoleciendo de un dominador claro y de hecho fue el Granada (min 55) el que metió el miedo en el cuerpo a la grada con una falta lanzada por Torje que remató mal, y solo, Íñigo López. La ocasión dio paso a una fase de más dominio aragonés.

Rochina insistía en sus disparos lejanos. Y cuando se mostraba más colaborador también alimentaba alguna opción. De un servicio suyo un balón disputado por Sapunaru y Mainz en el área se envenenó y acabó exigiendo a Toño (min 65). Los locales, por cierto, pidieron penalti en esta acción por una mano del central madrileño.  Tras una transición llena de imaginación, Rochina se asoció con Hélder Postiga y el luso le dejó el balón a Babovic, quien tanteó (min 75) a un seguro Toño, ágil en el rechace.

El Granada, bien plantado atrás, volvió a aparecer en las postrimerías del choque, en las que buscaba la velocidad de Buonanotte o la brega de Ighalo. El  nigeriano le rompió la cintura a Pintér (min 84) y encontró un espacio a la carrera, pero su disparo se quedó en nada.

Ficha técnica

0, Real Zaragoza:  Leo Franco; Sapunaru, Pintér, Álvaro González, Abraham;  José Mari (Babovic, min 70), Movilla;  Rochina (Biembenu, min 77), Víctor Rodríguez (Edu Oriol, min 59), Montañés; Hélder Postiga.

0, Granada CF: Toño; Nyom, Íñigo López,  Mainz, Siqueira;  Torje, Mikel Rico, Recio (Iriney, min 82), Nolito (Angulo, min 88); El Arabi (Buonanotte, min 57) e Ighalo.

Árbitro: Mateu Lahoz (Colegio Valenciano). Mostró tarjetas amarillas a Nyom (min 19), Movilla (min 31), José Mari (min 50), Alvaro González (min 70), Recio (min 80).

Incidencias: La Romareda (Zaragoza) ante unos 15.000 espectadores.