Brigitte Yagüe
La campeona mundial de taekwondo, Brigitte Yagüe. FEDERACIÓN DE TAEKWONDO

Brigitte Yagüe comienza a quedarse sin sitio en casa. Muchas medallas, muchas copas, muchos títulos. En resumen, es la mejor taekwondista del mundo en la actualidad, un deporte que en los últimos meses ha cambiado. "Ahora, con la tecnología es mucho más espectacular, vistoso. Ojalá eso me traiga algún patrocinador". Su palmarés justifica su petición.

La última corona universal la recibió Brigitte el pasado fin de semana en los Mundiales de Copenhague, bello final para un drama de año y medio. La historia comienza en 2008, cuando Yagüe y su ahora esposo, Juan Antonio Ramos –campeón mundial también–, soñaban con el podio olímpico en los Juegos de Pekín.

Un mes antes de la cita que les había tenido entrenando media vida, Brigitte se rompió la mano. Adiós. El destino fue aún más cruel con Juan Antonio: llegó a la lucha por las medallas y sucumbió. Su mano también crujió. "La vida es una mierda", lloró aquel día.

Etapa de bajón

"Él no podrá olvidar nunca aquel momento y desde entonces no ha competido, porque la recuperación de su mano no va bien", recuerda Brigitte, que estuvo cerca de tomar el mismo camino. "Perdí la motivación, ya no me divertía haciendo taekwondo y para eso no merecía la pena volver".

Perdí la motivación, ya no me divertía haciendo taekwondo

Consiguió cambiar el chip el pasado junio. Nunca mejor dicho lo del chip: "El cambio en las normas, la introducción de la tecnología en los combates, más la ayuda de mi gente me devolvió la ilusión". Después llegó Copenhague y fue ventilando rivales. Su final era la semifinal: "Me enfrentaba a la campeona mundial y olímpica, y gané. Después, ante la rusa fui conservadora para llevarme el oro. Logré quitarme la espina".

En el cuerpo de la campeona mundial de taekwondo habitan dos personalidades: "En el tapiz soy tranquila y sé esperar, pero en la calle salto a la primera, no me callo las cosas". De ello da fe servidor.

Ahora, Brigitte volverá a la sombra, a su trabajo de administrativa por la mañana y los entrenamientos vespertinos en el gimnasio. "Hoy me habéis llamado 50; el próximo lunes, veremos. La gente conoce mis éxitos, pero nadie ha estado aquí para saber lo mal que lo he pasado cuando me rompí la mano. No sé, es algo que no puedo evitar que me enfade. Si no juegas al fútbol, tenis o baloncesto...nada. Ronaldo se rompe una uña y la que se lía...".