Vuvuzela
Un joven toca dos vuvuzelas durante un partido del Mundial de Fútbol de Sudáfrica. EFE

Pese a ponerse de moda en el último Mundial de fútbol, las vuvuzelas volvieron a su realidad particular y sufrieron los ataques por parte de casi todos en el mundo del deporte.

Denostada por muchos, estos instrumentos de animación ha sido prohibidos en muchos estadios de fútbol, debido a su ensordecedor sonido.

Nos enamoramos de la vuvuzela durante el Mundial

Por ello, dos sudáfricanos crearon un concurso para dar utilidad al elemento más famoso del último Mundial. La selección se hizo entre un total de 150 fotos, vídeos y dibujos que se presentaron al concurso de reciclaje de la vuvuzela.

Y ha habido ideas para todos los gustos. Utilizarlas como piercings, como dispensador de papel higiénico, como mezcladores para cócteles o, incluso, como lámparas. Todo vale.

Al final, de los siete miembros que componían el jurado, cinco votaron por los piercings (también llamados aretes). La triunfadora fue Megan Bernstein, de Ciudad del Cabo.

"Nos enamoramos de la vuvuzela durante el Mundial. En vez de erradicarlas, decidimos buscar la forma de que no desapareciesen, que no terminasen en los vertederos", dijo uno de sus organizadores. "El objetivo es buscar que este instrumento de unidad sea un instrumento útil al crear diversas formas de uso".