Pelotón ciclista
El pelotón del Tour de Francia 2007 sale de un túnel durante la disputa de una de las etapas (EFE). EFE

"Es indignante que salgan con esto (la petición de que se le abra un expediente a Alejandro Valverde) a dos días del comienzo de la Vuelta". Habla, protesta, Ignacio Ayuso, presidente de la empresa que organiza la Vuelta, Unipublic.

De momento, el pelotón de ciclistas que tomará la salida en la carrera, los 189 valientes que lucharán por el jersey oro, han pasado controles de sangre sin resultados positivos. 189 ciclistas, 189 aptos. La prueba comienza limpia.

Pero otra vez la Unión Ciclista Internacional (UCI), el organismo que vela y rige por este deporte, interviene antes de una gran ronda por etapas. Las casualidades, bajo el loable pretexto de un ciclismo limpio, comienzan a resultar sospechosas.

El caso más grave en el Tour. La UCI calló sobre las ausencias de Rasmussen a su domicilio y lo anunció en plena carrera. Las normas existen, pero la UCI las utiliza cuando quiere. Y ahora, ante la Vuelta, dedos acusadores apuntando a Alejandro Valverde, del que se sospecha, del que se dice que hay indicios , pero al que la Justicia no ha implicado en ningún caso o red de dopaje.

Valverde no corre la Vuelta , esa es la única realidad. La carrera, por tanto, está a salvo de escándalos. ¿O no? Las teorías conspirativas tan de moda en los últimos tiempos abogan porque el murciano, que quería correr en contra de los deseos de su equipo, se ha quedado fuera porque se veía venir una maniobra de UCI, que pretendía dar su particular golpe de efecto antes de una grande.

Todo un culebrón

La lucha contra el dopaje esconde guerras en los cimientos del ciclismo, un cisma que parece insalvable entre la UCI y los grandes organizadores: Amaury Sport Organization (Tour de Francia), Gazetta dello Sport (Giro de Italia) y Unipublic (Vuelta a España).

Las grandes, y sus carreras afines, no admiten el ProTour como tampoco las últimas decisiones meramente deportivas de la UCI. Los rectores del ciclismo quieren restar poder e influencia a las tres grandes, pero éstas, dirigidas por el Tour, tienen una trascendencia tal que son casi autónomas .

"La UCI ha sido muy inoportuna. Es chocante que Valverde haya podido correr el Tour y que ahora digan estos señores que han leído el informe de la operación Puerto y que Valverde está implicado . Esto suena a chiste y me parece una provocación. La UCI no tiene elementos distintos a los de la Guardia Civil", explica Ayuso.

Parece una defensa del ídolo nacional; mientras, los rectores del ciclismo defienden un nuevo ciclismo con malas artes, usando con alevosía las informaciones. Las grandes están comprometidas contra el fraude, eso parece olvidarlo la UCI.

"Seremos implacables con el dopaje. Hemos puesto los medios económicos para evitar el problema, pero el tema de aplicar las leyes y las sanciones corresponden a otros. En esta lucha vamos de la mano con la UCI, el CSD, los equipos y la AMA. Queremos ser serios contra el dopaje", señala el presidente de Unipublic.

Y en el medio, el pelotón, los ciclistas, peleles ante un pulso de poderes que, a diferencia de los corredores, no tienen que rendir en el asfalto para ganarse o mantener un contrato que les permita seguir en activo. Raros tiempos para el ciclismo.