El Abu Dhabi, durante la Volvo Ocean Race 2014-15
Una instantánea del Abu Dhabi, uno de los participantes en la Volvo Ocean Race de vela 2014-15. ABU DHABI TEAM

El V065 Abu Dhabi de Ian Walker y Roberto Bermúdez de Castro se ha puesto en cuarentena debido a que dos de sus tripulantes, el proa Luke Parkinson y el trimmer Adil Khalid, han caído enfermos y teme que el resto de hombres puedan contagiarse. Dos hombres enfermos, en un espacio de 20 metros de largo por 5 de ancho y apenas 1,80 de alto, en el que conviven con otros siete y que comparten con el resto también las literas, los sacos de dormir, las tazas y los platos es un problema importante a bordo que Ian Walker está intentando solucionar.

Es el líder de la general de la prueba, pero sólo tiene seis puntos de ventaja sobre el Dongfeng de Charles Caudrelier

El  Abu Dhabi está en plena travesía del Atlántico Norte en la séptima etapa de la Volvo Ocean Race y no puede recibir, de momento ninguna asistencia externa. Es el líder de la general de la prueba, pero sólo tiene seis puntos de ventaja sobre el Dongfeng de Charles Caudrelier. Su victoria final no está ni mucho menos asegurada,porque aún quedan dos etapas, y una última posición en ésta permitiría al Dongfeng darles alcance.

Dos hombres representan un 25% de la tripulación. "Con una cuarta parte de la tripulación enferma, los rizos que tenemos que hacer constantemente en la vela mayor, las maniobras y los cambios de velas, empiezan a ser más lentos. Cubrir así los ataques del Dongfeng durante los ocho días que nos quedan de travesía es imposible. Si supieran lo frágiles que somos en estos momentos... ".

El Abu Dhabi navegan en pleno Atlántico Norte, cerca de la zona de exclusión por hielo, no lejos de donde el Titanic se hundió tras chocar con un iceberg. Le quedan más de 2.000 millas para llegar a Lisboa, y el viento, de momento, es suave y rolón.

El equipo los ha puesto en cuarentena, en tanto y cuanto eso es posible en un entorno de estas características. Ya no comparten litera con nadie, lo que provoca que sus compañeros tengan que dormir sobre sacos de comida o velas almacenadas dentro. Sus tazas están marcadas con cinta adhesiva amarilla, y el reportero a bordo, encargado de la comida, separa sus porciones para que no manipulen la comida. Aun así, es difícil de evitar un contagio. Los virus son tan temidos o más que otros elementos en alta mar.