violencia Kenia
Jóvenes del Movimiento Democrático Naranja llevan los féretros víctimas relacionadas con la violencia policial, durante su funeral en Kisumu, Kenia (efe).

La ola de violencia que está viviendo Kenia se cobró la vida de un segundo atleta keniata, el maratoniano Wesley Ngetich.

Según anunció la Federación de Atletismo del país africano, Ngetich, de 34 años, fue alcanzado en el pecho por una flecha envenenada durante los disturbios en su ciudad natal de Trans Mara.

Su fallecimiento se une al de Lucas Sang, participante en los Juegos de Seúl de 1988 en el relevo 4x400 metros y asesinado el pasado 31 de diciembre en Eldoret, donde 30 personas murieron en una iglesia que fue incendiada por los violentos.

El mundo del deporte en Kenia se ha pronunciado respecto a este problema que vive el país: "El deporte y el turismo daban a este país un nombre internacional. Pero con todos estos problemas, las cosas nunca volverán a ser las de antes", señaló a Reuters Patrick Sang, plata en los 3.000 obstáculos en Barcelona'92.

La violencia estalló tras el anuncio de la victoria electoral del presidente. La Unión Europea y Estados Unidos se han negado a felicitar al reelegido presidente Mwai Kibakii, ante denuncias de fraude y el presidente de la Comisión Electoral no se atreve a oficializar un ganador.