Vinicius ante el Melilla.
El delantero brasileño del Real Madrid Vinicius Junior (i) y el defensa del Melilla Sofian Chakla durante el partido de Copa del Rey disputado en el estadio Álvarez Claro. Jose Manuel Vidal / EFE

El madridismo tenía muchas ganas de ver en acción a Vinícius en un partido oficial con el Real Madrid, más allá de unos pocos minutos a final de algún encuentro. El partido de Copa contra el Melilla fue la oportunidad perfecta para que el brasileño tuviera protagonismo, toda vez que es un equipo de Segunda B, la categoría en la que se ha acostumbrado a jugar desde su llegada a España.

En los dieciseisavos de ida de la Copa del Rey 2018/19, Vinícius sacó su repertorio para despejar las dudas de quienes confiaban poco en él. Estos han sido algunos detalles que dejó en su primer partido oficial completo con el Real Madrid:

Recursos

De su pasado como jugador de fútbol sala aún le quedan muchos recursos futbolísticos que no duda en sacar cuando puede. Aunque muchos aún le quieren ver con un rival de categoría, ya dejó claro que no le da miedo sacar a relucir regates imposibles, taconazos en el área pequeña o centros de rabona. El fútbol samba en su más puro estado.

Desborde

Aunque fue Benzema, hasta que se retiró del campo, el referente arriba, a Vinícius no le tembló el pulso en irse al ataque desde el primer momento. Sin el francés, acompañó a la perfección y rozó varias veces el gol. Los defensas del Melilla van a soñar unos días en cómo les dejó atrás cada vez que les encaraba.

Rapidez

Lejos de quedarse regateando hasta perderse, la mentalidad vertical de Vinícius hizo que esos regates fueran acompañados por una explosividad que asombra. Él y Odriozola, que ya lo había mostrado antes, dejaron claro que ante equipos que se encierran y les dejan espacios, pueden hacer virguerías.

Galones

Aunque le queda mucho que crecer, tanto en lo deportivo como en lo personal, se le ven ya maneras de director de orquesta. Arriba soportó las coberturas al hombre que le hacían los defensas con madurez y sin miedo. Incluso se atrevió a mover a sus compañeros.

Humildad

Y pese a su valentía, sabe dónde está su lugar. Vinícius es consciente de que es uno de los últimos en llegar a una institución donde han jugado leyendas del fútbol, y que por encima de él, su calidad presente y su potencial futuro, está el equipo. Así, su mensaje tras el partido, dejó claro que va a asumir la nueva etapa con Solari con humildad.