El entrenador del Villarreal, Javi Calleja
El entrenador del Villarreal, Javi Calleja AFP7 - Archivo

El Villarreal y el Granada firmaron tablas en un partido espectacular en el que se marcaron ocho goles y en el que los visitantes fueron capaces de igualar, gracias a la estrategia, un 4-2 para sumar un punto en su regreso a la Primera División.

Tras un primer tiempo en que los granadinos fueron superiores y que acabó con un empate a un gol, gracias a dos penaltis, ambos equipos se desmelenaron de cara a puerta en el segundo.

El Villarreal evidenció los defectos del curso anterior en el arranque del partido, con poca recuperación de balón, poco control del juego y con llegadas aisladas. Solo la calidad de algunos de sus jugadores le permitía llegar al área y generar alguna opción.

El Granada jugó unos primeros 25 minutos muy buenos, controlando el balón, llegando con claridad y manejando el tiempo del partido, con llegadas de Vadillo y Puertas, que no acabaron en gol gracias a un acertado Andrés Fernández, que sacó dos manos en los cinco primeros minutos salvadoras.

En el equipo local solo las carreras de Chukwueze, la clase de Cazorla y algunos detalles de Moi Gómez daban algo de aire. Una de esas carreras de Moi a la media hora acabó en penalti, que Cazorla no perdonó.

El Villarreal cogía aire tras una mala primera parte, mientras que el Granada acusaba el golpe. Así languidecía la primera parte y parecía que el Villarreal podía respirar hasta el descanso, cuando un balón colgado por el Granada, en la prolongación, acabó en penalti por una obstrucción y golpe en la cara de Albiol a Soldado, algo riguroso.

No perdonó la pena máxima Fede Vico, que ponía justicia y abría el partido de cara a la segunda parte.

El Villarreal volvió a golpear en el arranque, tras una gran jugada que nació de las botas de Cazorla y que concluyó Moi Gómez con un disparo cruzado en el área, tras recibir un pase de Quintillà.

El partido se abrió y ganó en intensidad, a lo que contribuyó el recién entrado Darwin Machís, que dio más profundidad al juego del conjunto andaluz y que sería el autor de empate, tras rematar un gran centro de Víctor Díaz cuando apenas se superaba el cuarto de hora.

Poco le duró la alegría al Granada, ya que apenas dos minutos más tarde de nuevo se veía debajo en el marcador, después de que Gerard aprovechara en el área una gran acción personal de Moi Gómez.

El Villarreal entró en ebullición de la mano Chukwueze. El joven atacante le regaló un gol a Iborra, que falló de manera estrepitosa, y apenas un minuto después fue el nigeriano el que marcó con gran clase el 4-2.

Pero el Granada no claudicó y recortó rápidamente la diferencia tras un saque de esquina que cabeceó Roberto Soldado, quien volvió a marcar en su regreso a la liga española y ponía emoción a un cuarto de hora del final.

De nuevo a balón parado marcó el equipo nazarí, en otro saque de esquina que prolongó Soldado y cabeceó Puertas logrando el empate. El partido era una locura. Los dos equipos se lanzaron en busca del noveno gol y ocasiones tuvieron para ello, aunque el marcador ya no se movió.