Miguel Ángel Ruiz, vicepresidente del Levante, se peleó con aficionados al término del encuentro que su equipo perdió contra el Barcelona por 1-4 y tuvo que ser sujetado por varios guardias jurados para evitar mayores complicaciones.

El vicepresidente levantinista, acompañado por Ernesto Calpe, miembro de la secretaría técnica del club, respondió de forma violenta a las protestas de varios aficionados que se agolparon en torno al palco para protestar por la mala racha de resultados de su equipo.

Esta respuesta motivó que los gritos e insultos proferidos por los seguidores locales se multiplicasen hasta llamar la atención de prácticamente toda la tribuna.

Finalmente, Ruiz se retiró al interior del palco acompañado por los mismos vigilantes jurados que le impidieron golpear a varios aficionados.