Sebastian Vettel
Sebastian Vettel, en el paddock del circuito de Brasil. EFE

Sebastian Vettel ya tiene en su mano el subcampeonato del mundo de Fórmula 1, una vez confirmado el título de Lewis Hamilton, lo que ha hecho que pueda relajarse para las dos últimas carreras de 2018. Quizá por eso se haya permitido tirar de humor tras tener un surrealista problema durante los segundos entrenamientos libres del GP de Brasil.

Nada más comenzar la sesión vespertina de trabajo del viernes en Interlagos, Vettel avisó por radio de que "algo tenía entre las piernas, aparte de lo obvio, que está moviéndose". La broma fue recibida con un "entendido", entre risas, de su ingeniero Riccardo Adami. La cosa no acabó ahí, porque Vettel continuó con la broma diciendo que eso que se movía estaba en sus pies, y que "estaría orgulloso si fuera lo que pensáis, pero no lo es".

Tras la jornada, Vettel explicó a los medios que lo que se le movía entre las piernas era un pequeño tornillo que se soltó de no saben dónde, pero que "afortunadamente apareció".

No es la primera vez que se produce una conversación así en la Fórmula 1. Recordado por los aficionados es el incidente que tuvo Robert Kubica en el GP de Bahréin de 2010, cuando tuvo que avisar por radio a su equipo, Renault, que alguien se había dejado un móvil en el cockpit y que le estaban llamando. "Vuelvo a boxes y os lo tiro", dijo.

Vettel acabó la segunda sesión de entrenamientos del GP de Brasil en tercera posición, detrás de los Mercedes de Valtteri Bottas y Lewis Hamilton, tras una tanda con serios problemas de 'blistering' en sus neumáticos, especialmente los traseros.