Lewis Hamilton
Lewis Hamilton celebra su pole en el GP de Alemania. EFE

Lewis Hamilton sumó la 87ª pole de su carrera deportiva, tras quedarse sin dos de sus principales rivales fuera de juego. El británico consumó en Hockenheim un sábado ideal para él, ya que no sólo dejó atrás a Max Verstappen 2º y a su compañero Valtteri Bottas 3º, sino que además Ferrari no estará ni siquiera en la pelea.

En la Q1, Sebastian Vettel estaba dando su primera vuelta de clasificación cuando se quedó sin motor. Empezó a reportar problemas, se metió en boxes e inmediatamente le ordenaron bajarse del coche. Una avería en el turbo le impidió siquiera marcar un tiempo, lo que a la postre le mandó al último lugar de la parrilla.

Todas las opciones de Ferrari quedaban en manos de Charles Leclerc, que había sido el más rápido en dos de las tres sesiones de libres y se había mostrado muy fuerte tanto en Q1 como en Q2.

La pesadilla se reprodujo en su coche: una avería, esta distinta a la de Vettel, le obligaba a quedarse en boxes. Ni siquiera pudo luchar por salir de la 10ª posición en la que tendrá que arrancar este domingo.

Estas dos eliminaciones jugaron a favor no sólo de Hamilton, sino de otros corredores como un Carlos Sainz que arrancará 7º en busca de los puntos de nuevo. El madrileño será la opción más real de McLaren para lograr puntos, ya que Lando Norris no pasó de la Q1 y saldrá 16º.