Max Verstappen
Max Verstappen, en el box del equipo Red Bull. EFE

La actitud de Max Verstappen en el GP de China le granjeó una sanción de diez segundos, numerosas críticas y una severa bronca de su equipo. El holandés, cuya agresividad ya le ha hecho ganarse algún exabrupto por parte de un rival, sólo fue sancionado con diez segundos por haber embestido a Sebastian Vettel, algo que evidentemente no pasó desapercibido para nadie, incluido el propio equipo Red Bull.

Helmut Marko, asesor de Red Bull y máximo responsable de gestionar a los pilotos, no tardó nada en ir a por él. A la vista de las cámaras, el ex piloto austriaco le dio una charla muy seria, en la que, entre otras cosas, le pidió que se calmase. Este incidente podría haberles costado mucho más caro que un castigo de diez segundos, y la FIA va a poner su foco sobre Verstappen en las próximas carreras, se temen en Red Bull. "Le he dicho que va a llegar su momento, que no se exceda. Él sabe lo que ha perdido, una victoria. Hemos perdido la doble victoria, ese 1-2, porque nuestro coche era muy rápido y nuestra estrategia, muy buena", explicó Marko a los micrófonos de Movistar+.

Christian Horner, jefe de la escudería Red Bull, se mostró conciliador ante los medios. "Max tiene hambre, es muy rápido y tan sólo está acumulando experiencia", justificó, antes de calificar de "justa" la sanción de cinco posiciones. El perjudicado por la acción, Sebastian Vettel, no entró a valorar lo sucedido con demasiada agresividad, y sólo dijo que fue "una pena".

Una de las críticas más duras hacia la actitud de Verstappen, no sólo en esta carrera, sino en toda la temporada, la realizó Niki Lauda. El tricampeón del mundo y directivo en Mercedes no se mordió la lengua, como casi nunca: "Max tiene toda la culpa del accidente. Parece que no entra en razón. Normalmente tú creces con los errores, pero él cada vez está más pequeño. En este caso parece ser una cuestión de inteligencia".

Ante el aluvión de broncas, Verstappen pidió perdón de manera privada y pública al líder del Mundial. Tanto en persona como en twitter, el holandés se lamentó de lo sucedido... aunque no tiene visos de propósito de enmienda. "Estaba sufriendo con los neumáticos e intenté frenar tarde en las curvas. Le toqué, y por supuesto que fue mi culpa. No quiero que pasen estas cosas. Es fácil decir después que podía haber esperado y esa hubiera sido la mejor idea, pero por desgracia pasó así", se lamentó el holandés.