Lando Norris
Lando Norris, piloto de McLaren, durante los entrenamientos libres del GP de Bélgica. McLaren

McLaren ya tiene alineación para la próxima temporada: a Carlos Sainz se le une el joven Lando Norris, probador del equipo y una de las grandes promesas de futuro del automovilismo británico. Comparado por muchos con Lewis Hamilton, por su juventud, desparpajo e innegable talento, sobre sus hombros hay puestas muchas esperanzas, como ya se ha dejado entrever en el último año.

La víctima de la llegada de Norris es Stoffel Vandoorne. El belga no ha cumplido, ni mucho menos, las expectativas que había depositadas sobre él y, tras dos temporadas con el equipo McLaren, dejará la escudería. Y puede darse con un canto en los dientes, ya que había muchos rumores que apuntaban a que ni siquiera iba a acabar este año.

Vandoorne ha sido víctima de las circunstancias. En primer lugar, su llegada a McLaren se ha producido en el momento más caótico de su historia, primero con Honda y ahora con Renault y en ninguno de los dos años a la altura de lo que la historia del equipo se merece.

Con dos coches netamente inferiores a lo que se esperaba, el belga no ha mostrado el talento con el que destacó sobremanera en 2015 en la GP2 (hoy F2), cuando se proclamó campeón con la mayor diferencia de puntos de la historia frente al segundo. En clasificación acumula un 19-0 frente a Fernando Alonso en clasificación, que le ha arrasado sin piedad: prueba de ello es que, a falta de siete carreras para que finalice la temporada 2018, Vandoorne tiene 8 puntos por 44 del asturiano. En su despedida, no cierra la puerta a seguir en la Fórmula 1, pero actualmente tiene pocas puertas abiertas:

Norris, por su parte, tiene todo para triunfar... o para darse otro serio batacazo. Con un talento bruto innegable, es el gran protegido de Zak Brown y la gran apuesta de futuro de toda su estrategia deportiva. Ya le dio un asiento en el Ligier del United Autosports con el que compitieron en las 24 horas de Daytona junto a Fernando Alonso y Phil Hanson, y demostró una velocidad innata enorme con un relevo nocturno que asombró a propios y extraños.

En su aterrizaje en la F2, ganó desde la pole en su primera carrera, pero desde entonces no ha vuelto a subir a lo más alto. En el momento de la noticia de su fichaje ocupa la segunda posición de la general del campeonato de plata, por detrás de George Russell, el protegido de Mercedes.

Con un sentido del humor que no oculta (sólo hay que darse un paseo por sus redes sociales), su engranaje con McLaren es total. Ya ha disputado dos sesiones de entrenamientos libres, en Bélgica e Italia, y desde el equipo confían en que puede formar una buena dupla con Sainz para 2019, aunque ambos serán novatos en el equipo. El piloto español ya le ha dado la bienvenida, aunque también ha apuntado que será un reto para ambos incorporarse a la escuadra de Woking.