La multa al Valencia de la Comisión Antiviolencia lo explicaba claramente: 3.500 euros al Valencia CF por deficiencias en las medidas de control de acceso y permanencia de espectadores al no impedir que, durante los actos de presentación del Valencia C.F., en el encuentro disputado ante el Parma, se disparara un castillo de fuegos artificiales. Fue la mala noticia para un club valencianista que presentó su candidatura para que Mestalla sea la sede de la final de la Liga de Campeones de 2011.