Nuevo estadio de Mestalla
Diapositiva del aspecto del nuevo estadio del Valencia Club de Fútbol tras la reducción de sus costes de fabricación en 60 millones de euros. VALENCIA CLUB DE FÚTBOL

El Valencia Club de Fútbol reducirá en sesenta millones de euros el coste de las obras de su nuevo campo, sin que se pierda el espíritu original del estadio que mantendrá la máxima calificación de "cinco estrellas" otorgada por la UEFA. Así se explicó este miércoles en la presentación por parte del club y del estudio de arquitectura Fenwick Iribarren Architects del nuevo proyecto para abaratar el coste de la finalización de las obras del nuevo Mestalla, que pasará de los 160 millones de euros que hacían falta para acabarlo a una cantidad próxima a los cien millones.

El proyecto mantiene la posibilidad de que se incluya una pista de atletismo, pero advirtió que tendría un alto coste

Esta rebaja vendría dada por la reducción del aforo de 75.000 a 61.500 espectadores, porque la cubierta metálica no llegue al cien por ciento de los asientos, sino al 75, y por la eliminación de la estructura secundaria que sostenía las placas de la fachada. Además, se dejará de construir la zona terciaria que recae al noroeste y no se realizarán los acabados de palcos, restaurantes y zonas especiales, para que corran por cuenta de las empresas que se los queden en concesión.

El estudio Fenwick Iribarren Architects, responsable del diseño original, ha realizado esta "optimización" que, según explicó el arquitecto Mark Fenwick, le mantiene "como el mejor estadio de España y uno de los mejores de Europa", además de hacerlo "viable y ajustado a los tiempos". "Hasta hoy se han gastado 98 millones en el estadio. El presupuesto para terminarlo era de 160 y este proyecto lo reduce entre cincuenta y sesenta millones, por lo que hacen falta unos cien para concluirlo", resumió Fenwick, quien subrayó que se trata de una valoración real.

"No es una entelequia: se ha estudiado y contrastado", dijo Fenwick, quien explicó que la revisión se ha hecho a partir de la necesidad de aumentar los ingresos de una instalación "flexible", a la que se espera dar uso "los 365 días del año" y la de reducir costes, para lo que se ha trabajado en coordinación con los contratistas, la UTE de Bertolín y FCC, para disponer de cifras reales. Las obras del prometedor nuevo coliseo valencianista se pararon en febrero de 20o9 por la delicada situación económica de la entidad, aunque han existido intentos de reflotarlas.

En cuanto a la estructura metálica que cubría todos los asientos, señaló que era "extremadamente costosa" y que para mantener "el primer nivel de la UEFA" basta con que se cubra el 75 por ciento. "Le quitamos veinticinco metros, lo que supone una reducción tremenda en costes y complejidad y nos ahorramos 1.900 toneladas de acero", aseguró el arquitecto, quien dijo que tratará de dejar una puerta abierta para la cobertura de todos los asientos, aunque advirtió que esta opción tendría un alto coste.

Fenwick explicó que el proyecto mantiene la posibilidad de que se incluya una pista de atletismo, pero advirtió que tendría un alto coste y dijo que los más de tres años que lleva parada la obra no suponen un gran problema. "Se pararon con el hormigón. No hay nada metálico, y ya se resolvió el tema de los anclajes. Si hay algo bueno en esto es que se paró en ese momento", señaló. En su momento, con los trabajos en marcha, se barajó que el nuevo estadio presentase su candidatura para la final de la Champions de 2011.

Buscamos inversores que puedan venir a ayudarnos. Ya tenemos contacto con alguno

El Valencia, según la 'optimización' del proyecto del nuevo estadio de Mestalla que presentó este miércoles, necesitará un año y medio para acabar las obras que llevan paradas desde febrero de 2009 a partir del momento en el que se retomen las obras.  Este momento dependerá de cuestiones económicas, tal y como ha señalado el presidente del club, Amadeo Salvo, quien explicó que aunque ya saben cuánto costará la obra, todavía no puede decir "cuándo" se retomarán, "porque esto no es como hacerse un chalet".  "Buscamos inversores que puedan venir a ayudarnos. Ya tenemos contacto con alguno, pero ahora es cuando realmente tenemos información y empieza el trabajo de verdad, con costes y planos", señaló Salvo.