El equipo de Luxemburgo, que acabó con nueve, acusó en exceso la baja de Ronaldo y el golpe anímico que supuso el error de Zidane desde el punto de penalti apenas iniciado el encuentro. No obstante, el Madrid dio la cara y hasta el último suspiro lo intentó, pero lo cierto es que el Valencia enlazó varias contras donde también pudo ampliar su ventaja.