Los jugadores del Atlético festejan
Los jugadores del Atlético de Madrid festejan el gol de Antoine Griezmann en la final de la Europa League ante el Olympique de Marsella. EFE

El Atlético de Madrid conquistó la Europa League tras ganar por tres goles a cero al Olympique de Marsella. Dos chispazos geniales de Antoine Griezmann, gran protagonista de la final en su tierra, dieron el título y el brillo a una final que el equipo rojiblanco dominó como un grande de Europa desde el minuto 20. El grosero error de Anguysse en el primer gol y la lesión de Payet lastraron al equipo francés que se diluyó como un azucarillo ante la superioridad rojiblanca.

Oblak: Sus paradones no fueron necesarios. Se llevó un susto en el primer minuto con el tiro arriba de Germain y luego vivió su partido más plácido desde que el Atlético juega en Europa. En los minutos finales, Mitroglu remató a su palo y blocó bien una volea de Amavi. 

Vrsaljko: Entró como un flan en el partido. Vio una tarjeta amarilla innecesaria y, con su expulsión ante el Arsenal tan fresca, fue sustituido al descanso.

Giménez: Impuso su jerarquía en el corte, en la anticipación y, sobre todo, en el juego aéreo. Siempre impulsivo, contagió su personalidad.

Godín: Su experiencia al servicio del equipo. En partidos grandes se siente como pez en el agua. Es un mariscal de campo, que da tranquilidad a los que le rodean.

Lucas: A pesar de que Thauvin, el jugador más en forma del Olympique, caía por su banda, estuvo solvente y sufrió menos de lo previsto.

Gabi: De menos a más. No manejó el tempo del partido hasta el gol de Griezmann. A partir de ese momento, se movió bien y fue la bisagra que su equipo necesita. El capitán puso un gran colofón a su actuación con el gol que cerraba la goleada.

Saúl: Empezó  mal,  disperso. Se fue creciendo como todo el equipo rojiblanco. Acabó dejando grandes pinceladas de su calidad.

Koke: Fue el jugador del Atlético que mejor entendió el partido, que más percibió la necesidad de manejar el balón y su último pase a Griezmann en el segundo gol terminó de hundir al Olympique. También dio la asistencia a Gabi en el tercero.

Correa: Cuanto más se acerca al área rival, es mejor futbolista. Protagonizó alguna pérdida innecesaria, pero dejó algún detalle de su indiscutible calidad.

Griezmann: Protagonista absoluto en la previa y en el partido. Actuación estelar, convirtiendo cada ocasión en gol. Esta final llevará siempre su nombre y apellido. Quería su noche grande con el Atlético y, cerca de su ciudad natal, lo bordó.

Costa: Su trabajo que no se ve es encomiable. Abre huecos, juega de espaldas, es el primer defensa y libera a Griezmann. No pudo ponerle la guinda del gol que siempre buscó.

Juanfran: Sustituyó a Versaljko. No estuvo demasiado preciso con el balón, pero jugó con viento a favor y eso minimizó sus errores.

Thomas: Jugó apenas cinco minutos, entrando por Correa, como premio a su buena actuación en la competición.

Fernando Torres: El icono salió apenas tres minutos como premio a una trayectoria, para conseguir su primer gran título como jugador del Atlético de Madrid. Tan merecido como emocionante.