Undiano Mallenco
Undiano Mallenco en una imagen de archivo

El colegiado Alberto Undiano Mallenco, que dirigirá el día 10 el partido Barcelona-Real Madrid, advirtió que "muchas veces es injusto. Los futbolistas, como también los entrenadores, cometen errores a lo largo de los partidos. Pero no se les critica con tanta intensidad como cuando el error es del colegiado. Me gustaría que se trataran igual todos los errores, pero a veces creo que ésta es una batalla perdida", dijo Undiano, del Comité Navarro.

El colegiado, que en la primera vuelta pitó el derbi Real Madrid-Atlético de Madrid y la semana pasada suspendió el Betis-Sevilla de Copa del Rey por el botellazo a Juande Ramos, reconoció que según se acerca el final de la Liga "los puntos son vitales y se nota que los equipos están mucho más presionados".

Sobre los incidentes en el estadio Ruiz de Lopera, Undiano se limitó a decir que actuó como creyó que "debía hacer". "Quiero quedarme al margen de comentarios. El fútbol debe ser una fiesta para disfrutar".

Pensando en el clásico

Undiano comentó que ante encuentros como éste lo único que se puede decir a los jugadores es que "den un bonito espectáculo, que disfruten y que sean un ejemplo de juego limpio".

"Los árbitros nos equivocamos, como todos, y seguiremos haciéndolo. Pero a lo largo de la temporada, un día, un error te perjudica, pero al siguiente, te beneficia. Y, al final, cada uno está donde se merece cuando acaba la temporada. Los árbitros estamos muy curtidos en ese sentido, y muy al margen de lo que se habla, porque si no lo hiciéramos, nos volveríamos locos", concluyó.

Para el árbitro lo ideal sería que no se juzgasen los arbitrajes al final de los partidos, aunque los árbitros se "conforman con que ni siquiera se hable" de ellos.

"Al final, la gente va a los campos a ver a los futbolistas. El árbitro tiene que estar en segundo plano, dedicarse a impartir justicia y delegar el protagonismo en los futbolistas", concluyó.

  • ESPECIAL BARCELONA - REAL MADRID, con la mejor información y más divertida.