El Athletic de Bilbao presentó a su último fichaje, Unai Alba, al que compró la semana pasada del Barakaldo. Ahora, su vida va a cambiar a nivel profesional y personal, como reconoció en la puesta de largo ante los medios.

"Hasta ahora le echaba una mano a mi padre por las mañanas en el trabajo -como pintor- y por la tarde iba a entrenar a Barakaldo. En ese sentido es un cambio de vida importante. Además, a estas alturas no hay mucha gente que te dé una oportunidad como ésta", explicó Alba, que cumplirá 29 años el próximo mes de febrero.

El guardameta guipuzcoano, acompañado en el acto por la presidenta Ana Urkijo, señaló que tuvo la oportunidad de charlar "un ratillo" con el técnico, Mané, cuando firmó el contrato el pasado jueves.

"Me deseó suerte y me dijo que siguiera trabajando igual, que eso era lo que me había traído aquí", desveló el meta de Oiartzun, quien subrayó que de momento no se plantea "muchas más metas" que "empezar a entrenar" e "ir cogiendo confianza poco a poco".

Un portero veterano

Unai se confesó admirador de Andoni Zubizarreta y se definió como un cancerbero "tranquilo" que "intenta hacer las cosas fáciles".

"Aranzubia y Lafuente -sus rivales por el puesto en el club- son dos porteros que llevan mucho tiempo en Primera División y sería un poco engreído compararme con ellos. Intento ser honesto en mi trabajo y lo que voy a aportar es trabajo y sacrificio", aseguró.

Urkijo señaló que el fichaje de Alba respondió a una "petición" del cuerpo técnico. "Tiene una trayectoria que avala su calidad y creemos que va a aportar muchísimo al club", apuntó la presidenta del Athletic.