La UEFA investiga el Rayo-Las Palmas de la temporada pasada por un presunto amaño en el resultado.

Según el diario Marca, la UEFA empezó a sospechar de ese partido a raíz del comportamiento de las apuestas que sobre ese partido se realizaron.

El partido, que acabó con empate a cero, sólo registró dos disparos a puerta y significó la salvación para los canarios.

La reglamentación española indica unas sanciones de inhabilitación de dos a cinco años y deducción de tres puntos en la clasificación "para los que intervengan en acuerdo conducentes a la obtención de un resultado irregular, ya sea por la anómala actuación de uno de los equipos o de algunos de sus jugadores".