Triste inauguración
Casi lleno total en la Nueva Condomina, que no pudo disfrutar con una victoria del Murcia en su apertura.(Fran Manzanera)
Murcia 1 Valladolid 4

Nueva Condomina: 24.958 espectadores

Murcia Juanmi, Pignol, Cuadrado, Ochoa, Peña, Ruiz, Abel (Martín, min  74), León (Gallardo, min 46), Jofre (Marañón, min 51), Antoñito e Iván Alonso.

Valladolid: Alberto, P. López (García Calvo, min 74), Baraja, Bea, Vicente (Marcos, min 69), Borja (Hernández, min 82), Rubio, Sisi, Capdevila, Víctor y Llorente.

Goles: 0-1 (min 7): Llorente; 1-1 (min 22): Iván Alonso; 1-2 (min 34): Víctor (p); 1-3 (min 52): Llorente y 1-4 (min 72): Capdevila.

Árbitro: J. J. Gallo Moreno (C. Andaluz). Mostró la tarjeta amarilla a Ochoa, Pignol e Iván Alonso y la roja directa a Paco Peña, y a Vicente y Baraja.

El Murcia jugaba ayer su primer partido en la Nueva Condomina. Se montó una gran fiesta, con música, fuegos artificiales y personalidades (como el presidente de la Liga, José Luis Astiazarán, ex futbolistas y ex entrenadores), que el Valladolid se encargó de aguar con su goleada en un encuentro que batió el récord de afluencia a un partido de fútbol en la Región.

Los de Mendilibar fueron superiores de principio a fin, y no dejaron dudas de por qué colideran la Segunda División con el Xerez y son un firme candidato al ascenso.

Abrió el marcador Llorente y, 15 minutos después, Iván Alonso empató, dando aire al Murcia. Sin embargo, justo antes del descanso, el árbitro expulsó con exceso de rigor a Paco Peña, lo que desató las protestas de los locales.

Movida segunda parte

A la vuelta del vestuario, el Valladolid tenía controlado el encuentro y, sólo siete minutos después de salir, Llorente marcó el 1-3.

Justo después, a Antoñito le anularon acertadamente un tanto y, casi sin tiempo para protestar, pitaron a favor de los locales un penalti que Alberto detuvo sin problema. Capdevilla metió el tercero a Juanmi, que tuvo un duro debut. Un minuto después del 1-4, el Murcia recibió otro mazazo cuando Iván Alonso forzó un penalti que lanzó Antoñito y, de nuevo, Alberto paró.