"Estoy feliz porque hay un tramposo menos en el pelotón". Así de contundente se expresó el director del Tour de Francia, Christian Prudhomme, cuando habló de Manuel Beltrán, que ayer dio positivo por EPO y fue expulsado por su equipo de la ronda gala. Hoy el ciclista español ha pedido "respeto" a su presunción de inocencia.

Pero Prudhomme lo tiene muy claro y felicitó a la Agencia Francesa de Lucha contra el Dopaje (AFLD) por detectar el positivo en una prueba de la primera etapa: "Los controles funcionan, la política independiente puesta en marcha por la AFLD nos sirve. Estoy decepcionado por comprobar que todavía hay gente que no ha entendido que el ciclismo ha entrado en una nueva etapa", dijo Prudhomme.

Por su parte, el presidente de ASO (empresa propietaria del Tour), Patrice Clerc un llamamiento a no "provocar un terremoto" por culpa de un positivo. "En otros deportes no se desata una locura mediática por un hecho banal", aseguró Clerc.

Hay que detener la paranoia, no debemos iniciar una caza del sospechoso

"Hay que detener la paranoia. Hay un número restringido de corredores que tienen niveles fuera de la norma. Pero no debemos iniciar una
caza del sospechoso, puede ser niveles naturales u otras circunstancias", dijo Clerc.

También se mostró satisfecho por haber cazado a un tramposo el secretario de Estado francés para el Deporte, Bernard Laporte, quien mostró su total respaldo a la política antidopaje del Tour.

"Al que pillan hay que expulsarle de inmediato. Es la única solución, nadie debe pasar el filtro y si aparecen más casos habrá que hacer nuevas purgas", dijo.