Van de Beek
Van de Beek, del Ajax. EFE

Tras Madrid y Turín, el Ajax también conquistó Londres en su sorprendente camino hacia la final de la Champions League, en el Wanda Metropolitano. El equipo holandés derrotó (0-1) al Tottenham Hotspur, al que superó en la primera parte y aguantó en la segunda, cuando los de Pochettino trataron sin éxito de amortiguar el golpe.

El Ajax no sólo salió mucho mejor, sino que golpeó al cuarto de hora, con una apertura a la izquierda para luego hacer circular el balón y acabar llevándolo al lado opuesto. En línea con la defensa se descolgó en el área Van de Beek, que superó a Lloris con un amago y una frialdad asombrosa, impropia de sus 22 años.

El Tottenham quedó descolocado y el Ajax siguió a lo suyo, jugando en campo rival, mostrando sus mejores virtudes y llegando al área con facilidad y bellas combinaciones.  El 0-2 parecía mucho más cerca que el 1-1. Curiosamente, fue un contratiempo para el Tottenham lo que alteró el rumbo del partido. Pochettino tuvo que sustituir a Vertonghen, lesionado, y tras la incorporación de Sissoko cambió el dibujo (rombo en el mediocampo, adiós a la defensa de cinco) y también el ritmo del partido.

El Tottenham, que apenas había inquietado a Onana más que en un par de cabezazos de Llorente y Alderweireld, salió mucho más fuerte tras el descanso. Esto no arrugó al Ajax, aunque sus llegadas al área de Lloris fueron mucho más esporádicas y, aún así, más claras que las de su rival. En el 78, Neres estrelló en el poste un remate que habría dejado aún más cuesta arriba para el Tottenham la vuelta, que se jugará en ocho días.