El Hércules conquistó un punto ante un necesitado Salamanca, anclado en  la zona baja, en un partido condicionado por la pertinaz lluvia que cayó durante la primera mitad y que dejó el terreno de juego impracticable.

Sin opción al lucimiento, los dos equipos concibieron las jugadas a balón parado como el mejor medio para generar ocasiones, aunque los dos tempranos goles llegaron en jugada. 

El Salamanca se adelantó a los nueve minutos tras una buena combinación entre Zé Tó y Quique Martín, pero los de Goikoetxea respondieron gracias a la fortaleza defensiva de Blas Pérez, autor de un pase de gol a Tote.

El Hércules, con el campo en mal estado, no se encontró los mejores ingredientes para asaltar la victoria, aunque un derribo de Blas Pérez que el árbitro no señaló podría haber sido el premio a su progresiva apuesta ofensiva.

El Alicante sigue intratable (2-0)

Apenas un minuto tardó el Alicante en doblegar a un flojo Ontinyen para consolidarse al frente de su grupo, el tercero, en Segunda B. El equipo de José Carlos Granero dominó el partido con una superioridad impropia de la categoría.  Fernando Béjar, a cinco minutos del descanso, se encargó de materializar el gol de la tranquilidad para los celestes.