Edición del Manuscrito Voynich
Edición del Manuscrito Voynich EUROPA PRESS/M.G.

La obra más perseguida hasta ahora se encuentra en la Biblioteca Beinecke de la Universidad de Yale, en Estados Unidos. El nombre del manuscrito viene de su último descubridor, Wilfrid Voynich, librero anticuario polaco, que lo adquirió en 1912.

La historia del manuscrito comienza mucho antes, pues el carbono 14 lo sitúa entre 1404 y 1438, en el siglo XV, según el papel del pergamino. Manuscrito sin título, de autor desconocido, la única pista que deja seguir es la llamada Carta Marci, escrito en latín que destina Johannes Marcus Marci, rector de la Universidad de Praga, en 1666 al jesuita Kircher, quien era conocido como el hombre más sabio de su tiempo en Roma.

El motivo de Marci para enviarle el manuscrito a Kircher era que estaba escrito en un idioma desconocido hasta entonces, y hasta ahora, en todo el mundo. Aparentemente, se trataría de un herbolario, según las palabras de Pablo Molinero, socio y creador de Siloé; el manuscrito contiene cientos de dibujos de plantas desconocidas hasta la fecha para todos los botánicos que han estudiado el contenido.

Idioma indescifrable, dibujos de astronomía, botánica, farmacia y medicina... Especialistas en la materia aseguran que podría tratarse de un libro de pócimas anticonceptivas y que estaría cifrado porque en el siglo XV tal contenido sería castigado con la muerte. Otros, más fantasiosos, hablan de la posibilidad del secreto de la eterna juventud, pues "teorías hay para todos los gustos".

El misterio del manuscrito Voynich amplía su difusión con la repercusión que está teniendo estos días en los medios de comunicación: así, grandes diarios de tirada nacional están hablando de las claves de su enigma, mientras que el telediario también ha reservado un sitio para felicitar a la editorial burgalesa que ha alcanzado su sueño, después de diez años, de poder replicar el original.

TIRADA ESCASA PARA FAVORECER LA EXCLUSIVIDAD

La edición será muy compleja, pues se trata de un manuscrito en vitela, piel del animal nonato, la cual se obtiene cuando se sacrifica a la hembra para poder obtener la fina piel del feto. Se les encomienda conseguir el mismo gramaje, textura y color que la vitela.

Siloé ha sido seleccionada para tal privilegio por la alta calidad de sus trabajos, como ya ocurrió anteriormente cuando les eligieron para editar el facsímil del Beato de Ginebra, otra de las extraordinarias obras que han tenido el "honor" de editar. Su secreto está en la técnica, que no desvelan a nadie, que consigue hacer el troquelado y envejecimiento final de los libros.

La tirada no será de más de 898 ejemplares para mantener la exclusividad del manuscrito. La pequeña editorial que comenzó a trabajar hace ya 20 años, y que ha estado en las mejores ferias internacionales del libro -Frankfurt, Nueva York, París, Tokio, Londres, Bruselas, México, entre otras-, se consagrará con la edición de este exitoso manuscrito