Alberto Tomba
El ex esquiador Alberto Tomba. (Archivo)

¿Con qué se queda de su carrera profesional?

Con todas las carreras. Desde los Juegos de Calgary (1988) hasta mi retirada. Las victorias, las remontadas, pero también las derrotas, porque de todo se aprende.

Guardará un rinconcito en su corazón para Sierra Nevada...

Por supuesto. En los Mundiales de 1996 me llevé el oro en el slalom y en el gigante. Aquello no se puede olvidar. Hace unos años fui con mi Tomba Club para recordar aquello. Fue impresionante.

Justo antes de aquella gesta, quien más apostaba por usted era Paquito Fernández Ochoa...

Lo recuerdo perfectamente. Antes de empezar, él dijo en el programa de la Carrà, en televisión, que yo era el mejor esquiador. No me quedó más remedio que darle públicamente la razón y ganar dos oros (ríe).

¿Qué tal se llevaba con él?

Era imposible no llevarse bien con él. Sentí muchísimo su muerte. Ha hecho tanto por el esquí en España... Toda la familia era espléndida. Recuerdo también a Luis, y a Dolores. Y por supuesto a Blanca. Ella, igual que Paquito, también ha sido la más grande esquiadora española.

Era imposible no llevarse bien con Paquito. Sentí muchísimo su muerte...Toda la familia era espléndida

¿Cree que María José Rienda será una digna sucesora?

Seguro. En el gigante es de las mejores. Es una chica que reúne las características para triunfar. Lástima de la lesión que ha tenido, pero sería muy bueno para España que llegara a triunfar después de la retirada de Blanca Fernández Ochoa. Está en el buen camino.

¿Por qué cree que en España nunca ha habido grandes esquiadores a parte de los Ochoa?

No lo sé. Desde luego, hay pistas de sobras. Quizá ahora haría falta un personaje como yo, en el sentido de que cree escuela, que la gente lo conozca y gracias a eso, se quiera dedicar al esquí. Espero que surja alguien lo más pronto posible que rinda así honores a Fernández Ochoa.

Ahora se dedica a promocionar este deporte...

Sí. Es una labor importante. A través de patrocinadores, promociono el esquí, busco nuevos talentos.

¿Su experiencia en Laureus le ha enseñado mucho?

Muchísimo. Fui de los primeros en participar en esta iniciativa solidaria. Recorremos el mundo para acercar el deporte a los niños pobres. Con el esquí es difícil, pero llevamos la sonrisa del deporte a los más desfavorecidos.

¿Se ha planteado crear una Fundación con su nombre?

Sí, muchas veces. Lo que más me preocupa es la seguridad. Hay que proteger al esquí, porque es de los deportes con más lesiones. Yo fui el primero en ponerme el casco en competición. Hay que fomentar estos valores como sea.

¿Cómo vino el apodo de La Bomba?

Bueno, supongo que por lo explosivo de mi estilo. Me llamaban también Albertone, o Albert One... No me disgustaban, no...

El éxito deportivo también le acercó otros mundos. Hasta participó en una película...

Sí, "Alex el ariete". Fue en 1998, después de retirarme. Me divertí mucho con aquello, ¡era el protagonista! Pero mis dotes interpretativas no eran las mejores, lo reconozco.

Me han bombardeado para participar en La isla de los famosos, pero yo me he negado, porque no me interesa

Ha sido tentado por reality shows...

Sí, me han bombardeado para participar en La isla de los famosos, pero yo me he negado, porque no me interesa. Yo sólo quiero aprovechar mi condición de famoso para beneficiar al esquí o, como con los Laureus, a los pobres.

Usted ha sido un bombón para la prensa del corazón...

Eso decidieron ellos. Pero a mí no me interesa la vida privada de nadie. Por favor, ¡que no se metan en la mía!

Siendo como es uno de los solteros de oro de Italia, lo veo difícil...

Bueno. Pero yo salgo por ahí con amigos, con amigas y no le tiene que importar a nadie.

¿Se considera presumido?

No, la verdad es que no. Me cuido. Hago deporte, corro y nado, sobre todo. Y me gusta vestir bien cuando corresponde. Lo que pasa es que la prensa, como siempre, habla demasiado.

La competición también le acercó al mundo de los vinos, su otra gran pasión...

Con las comidas oficiales y de más conocí los buenos vinos. Y me aficioné. Ahora tengo una bodega en mi casa, excavada en la piedra, con más de 5.000 botellas. Me reúno allí con mis amigos y abrimos una botella. Eso sí que es disfrutar de la vida. ¡Y sin que le interese a nadie más!

Tengo una bodega en mi casa, excavada en la piedra, con más de 5.000 botellas

Además acompaña los caldos con buenas viandas. ¿Se considera un gourmet?

Por fuerza. Siendo de cerca de Bolonia no me queda otra posibilidad. Disfruto comiendo. Ahora y siempre. He comido de todo. Durante la temporada me controlaba un poco, claro, pero fuera de competición he disfrutado mucho de la comida. Luego ganaba las carreras igualmente (ríe). El secreto estaba en compensar las comidas con la preparación física.

¿Se queda con la comida española o con la italiana?

No tengo por qué compararlas. Son diferentes y muy buenas las dos. Cómo comparar con nada un buen pata negra... Igual que los vinos. Aquí he visitado bodegas de la Ribera del Duero y son fantásticas. Vega Sicilia... Hay buenísimos vinos.