Tim Don
El triatleta Tim Don se entrena en Colorado (Estados Unidos) unos meses antes de su atropello. Instagram @tri_thedon

El británico Tim Don, dorsal 835, finalizó el maratón de Boston en el puesto 549 con una marca de 2:49:42. Escrito así, no les parecerá una gran noticia, y menos para un triatleta como él, campeón del mundo en distancia olímpica en 2006 y plusmarquista mundial de Ironman. Si damos al resultado un poco de contexto, es muy posible que cambién de impresión.

Hace apenas medio año, en octubre de 2017, Don fue arrollado por un coche mientras se entrenaba. Quedaban tres días para el Mundial de Ironman. Sólo la celeridad de la ambulancia evitó que se ahogara. El parte médico reflejó una rotura en la segunda vértebra cervical y los doctores le avisaron de que, posiblemente, nunca podría recuperar la movilidad en el cuello. Lo más normal habría sido operarse, poner punto final a su carrera pero volver a hacer vida normal. Sin embargo, él se agarró a una dolorosa posibilidad. Un remedio más parecido a una “tortura medieval” que a un tratamiento, según le avisaron.

El documental, en mayo

Así que a Don, de 40 años, le colocaron un halo: dos clavos de titanio en la parte posterior de la cabeza y dos más en la frente para fijar una circunferencia y varias barras de metal. Durante tres meses, sufrió un dolor extremo. La experiencia ha quedado plasmada en ‘The Man with the Halo’, un documental que se estrenará en mayo. Este lunes, en las calles de Boston, él ha añadido un capítulo a esta increíble historia de superación.