Tiger Woods
Tiger Woods, número uno del golf mundial, en una fotro de archivo Mike Blake/REUTERS

El reloj parece haber retrocedido brutalmente en la costa escocesa: en 1977 el estadounidense Tom Watson lideraba en Turnberry (Escocia) el Open Británico ante la oposición de Jack Nicklaus; 32 años después y ahora con 59 primaveras en su pasaporte, Watson lidera este mismo torneo y en idéntico escenario después de dos rondas.

El golf depara estas paradojas, imposibles en otros deportes. Watson, que cumple 60 años a comienzos de septiembre, aguantó estoicamente la jornada ventosa, lluviosa y fresca para firmar el par del campo (70 golpes) y colocarse como líder con 5 bajo par. En lo alto de este longevo torneo, Watson está en compañía de su compatriota Steve Marino, un hombre que se coló en el torneo como tercer reserva y que nunca había jugado antes en un "links".

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La fortuna y el golf sonríen al abuelo Watson en el mismo escenario en el que derrotó en plena juventud a Jack Nicklaus en el llamado "Duelo al sol", hace 32 años. El golf fue, en cambio, cruel con Tiger Woods, el mejor del planeta, que se despidió de este torneo antes del fin de semana por primera vez en su carrera.

Otro veterano estadounidense, Mark Calcavecchia, de 49 años y campeón del Open Británico en 1989, es tercero, a un golpe de la cabeza. Si no fuera por la sorpresa de Marino, se podría asegurar que en Turnberry la experiencia (Watson y Calcavecchia) es más que un grado.

Miguel Ángel Jiménez se acostó como líder del torneo, después de unos memorables primeros 18 hoyos (64 golpes), pero cayó a la cuarta plaza después de firmar hoy 73 golpes (3 arriba) mientras que Sergio García es duodécimo con uno bajo par.