Thais Henríquez, con su medalla
Thais Henríquez, radiante con su medalla en natación sincronizada. R.R.V.

Las aguas, en las que ella se movió mejor que en tierra, están revueltas, mucho. Un día después de que el equipo español de natación sincronizada quedara fuera de los Juegos Olímpicos de Río, Thaïs Henríquez, ilustre exnadadora del equipo, con muchos galones, casi tantos como medallas cuelgan de su cuello, se cansó: rompió su silencio para hablar de la "crónica de una muerte anunciada".

Habla sabiendo. Fue más de una década en el equipo, siete días de entrenamientos a la semana, ocho horas cada día, multitud de cicatrices y una espalda casi destrozada por la causa, y en la que llegó a inyectarse plata para seguir adelante. Sobre su entrega, cero dudas.

¿Por qué habla ahora, justo un día después del Preolímpico?
Esperé por respeto a mis compañeras y callé durante mucho tiempo por eso, pero cuando se pone en duda mi prestigio, se filtran informaciones falsas y se me pone en duda, no puedo callarme. Por eso he tenido que hablar. Se dijo que no había sido convocada y cosas por el estilo, y no es cierto. Yo me desvinculé del equipo sin hacer ruido, porque veía lo que estaba pasando.

Su excompañera Gemma Mengual le ha llamado oportunista...
A Gemma siempre le apreciaré muchísimo porque es mi amiga y mi compañera durante muchos años. Ella está en el equipo y es lógico que lo defienda. Nunca diré nada malo de ella.

¿Veía venir el problema y posterior fracaso de la sincronizada española?
Todo el mundo de la sincro lo sabía, no digo nada que no se sepa. Los entrenadores de otros equipos, las nadadoras, los periodistas...todos nos preguntaban qué pasaba. Debió haber una autocrítica y una reflexión que nunca hubo. Había signos evidentes de que algo no iba bien y por eso yo decidí, tras el Europeo de Berlín 2014, desvincularme silenciosamente. No es normal que a la temporada siguiente al cambio hubieran tres bajas (una de ellas a los tres meses del cambio) y una temporada después otra baja: cuatro de las ocho que habían estado en Londres retiradas, y tres de ellas con apenas 20 años.

¿Quién cree que es el responsable de la situación?
El cuerpo técnico, que ha sido ahí colocado por la Federación. Este cuerpo técnico de la sincronizada española tiene muchas carencias, tenía que haber sido mucho más humilde para reconocerlo y ponerle solución, rodearse de lo mejor. Las entrenadoras del antiguo equipo, Anna, Beth, Mayu...ahora están triunfando con otros equipos mientras nosotras vamos bajando peldaños. Es frustrante y me hace llorar, porque yo lo he dado todo por este deporte. Lo han destrozado".

¿El primer error fue despedir a Anna Tarrés?
No me voy a pronunciar al respecto. Los resultados están a la vista de todos y cada uno puede sacar sus propias conclusiones

¿Y ahora qué se puede hacer?
Tomar decisiones. Costará muchísimo volver a nuestro nivel anterior, porque han sido años muy duros para la sincro. La gente no se dio cuenta pero lo que hicimos nosotras fue un milagro. Y las nadadoras no tienen la culpa, todo es por la supervisión del cuerpo técnico. Ellas han entrenado muchas horas, pero entrenar mucho y mal es perder el tiempo. Esto no es casual, es que hemos vuelto a la prehistoria.