Teodoro Obiang
El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, a su llegada a la catedral de la Almudena, en Madrid, para asistir al funeral de Estado por el expresidente del Gobierno Adolfo Suárez. Paco Campos / EFE

El presidente de Guinea Ecuatorial, Teodoro Obiang, ha recordado tras la celebración del sorteo de la XXX edición de la Copa de África de Naciones (CAN-2015) que su decisión de aceptar que el campeonato se juegue en su país "no es una aventura, sino una asunción de responsabilidades".

Malabo, en la región insular, y Bata, Ebibeyin y Mongomo, en la continental, serán las sedes del torneoAnoche se conocieron los emparejamientos de los cuatro grupos de esta edición que se jugará del 17 de enero al 12 de febrero próximos, tanto en Malabo, región insular, como en las ciudades de Bata, Ebibeyin y Mongomo, en la parte continental de Río Muni, en un sorteo celebrado en Sipopo, cerca de Malabo.

El grupo A está formado por Guinea Ecuatorial, Burkina Faso, Gabón y Congo; y el B por Zambia, Túnez, Cabo Verde y República Democrática del Congo, al tiempo que el C lo componen las selecciones de Ghana, Argelia, Sudáfrica y Senegal; y el D Costa de Marfil, Malí, Camerún y Guinea Conakri.

En un discurso emitido por la televisión local, Obiang afirmó que su pueblo "acoge con complacencia la organización de la XXX edición de la CAN con el convencimiento de que su gobierno está rindiendo un gran servicio a la juventud africana". Agregó que el deporte significa para la juventud africana "medio de integración cultural, conocimiento social y estrechamiento de las relaciones humanas, además de la formación física e intelectual".

Obiang, en el poder desde agosto de 1979, dijo que el "espíritu de solidaridad" que caracteriza a su país le ha hecho aceptar la organización de la Copa, "pese a los riesgos que supone", añadió, "la concentración de todos los países clasificados en nuestro país" coincidiendo con "la epidemia de ébola". Sostuvo asimismo que, tras el rechazo de países africanos a celebrar la CAN, "el honor y la dignidad africana estaban a punto de quebrantar" ya que, la competición se iba a celebrar en un país "extrafricano".

Al habla de medidas de seguridad sanitarias en las entradas del país para prevenir la entrada de personas sospechosas de ébola, Obiang aseguró que su Gobierno "ha tomado todas las medidas necesarias a fin de procurar que la competición se desarrolla con total normalidad", evitando "incidentes colaterales que perjudiquen la vida normal de los países competidores". "No debemos discriminar a los países con ébola", pidió el jefe de Estado guineoecuatoriano, que recordó que enfermedades como el ébola o sida "no deben cambiar la forma de vida de los ciudadanos, ni impedir la formación de programas que son vitales, como es el caso del deporte que necesitan los jóvenes".