Nadal y Djokovic
Rafa Nadal felicita a Novak Djokovic tras su partido de semifinales de Wimbledon. EFE

La aprobación por parte de la Federación Internacional de Tenis (ITF, por sus siglas en inglés) del nuevo formato de Copa Davis para la próxima temporada no ha dejado indiferente a nadie. Numerosas voces del mundo del deporte dela raqueta se han alzado para apoyar o mostrar recelo —en la mayoría de los casos— al revolucionario cambio.

Uno de los últimos en pronunciarse ha sido Rafa Nadal, quien cree que un cambio era necesario: "Yo creo que la competición era buena, pero evidentemente llevaba años con problemas. Esta es una realidad, y cuando algo tiene problemas tienes que buscar una solución", dijo el tenista español en Nueva York, donde se prepara para el US Open.

En contraposición a las palabras de Nadal, o a las de Djokovic, quien lleva meses dando su apoyo al cambio,  se manifestó hace unos días Roger Federer tras conocerse la reforma: "Me siento triste por ello, por no tener la Copa Davis a la que estábamos acostumbrados. Nunca será lo mismo para la próxima generación", dijo el suizo. Federer espera que "cada céntimo ganado sirva para mejorar el tenis de la próxima generación", en referencia a los 3.000 millones aportados por la empresa que propuso el cambio, Kosmos, propiedad de Gerard Piqué.

Otros tenistas de renombre que han opinado son Andy Murray o Juan Martín del Potro. El argentino calificó de sorpresa la reforma y se mostró cauto a la hora de emitir un juicio al respecto: "Creo que hay que esperar un poco más para tener una opinión un poco más formada".

Por su parte, el escocés no parece ser muy favorable a ningún tipo de cambio: "Yo me habría abstenido. Ninguna es la solución correcta, en mi opinión", comentó Murray.

Lo cierto es que el nuevo formato acaba con el tradicional, con 118 años de historia, y da paso a un súper torneo con 18 equipos nacionales concentrados en la misma ciudad para disputarse el ansiado trofeo. Madrid se ha postulado como candidata a acoger la primera edición.