Rafa Nadal
Rafa Nadal celebra su victoria en la final Roma. REUTERS
El español Rafael Nadal (n.2) derrotó en la final del Masters Series de Roma al chileno Fernando González (n.6), por un amplio 6-2 y 6-2, en apenas 1 hora y 23 minutos, para conquistarlo por tercera vez consecutiva, convirtiéndose en el único jugador en hacerlo en la historia del torneo romano.

Se trata además del noveno Masters Series que conquista Nadal en su carrera, logrando en éste 340.000 euros, y confirmando su imparable dominio sobre tierra batida, donde suma ya 77 partidos ganados seguidos y, con ello, ha aumentado el récord sobre cualquier tipo de superficies.

Nadal dominó el juego desde el fondo y estuvo concenterado sobre el servicio de su rival

Ante un fortísimo calor, la victoria de Nadal ante una de sus "bestias negras" (el chileno dominaba los enfrentamientos por 3-1, con victoria este año en el Abierto de Australia) fue mucho más contundente de lo esperado, especialmente tras lo sucedido en las semifinales, donde el español sufrió demasiado ante el ruso Nikolay Davydenko, mientras que el chileno se paseó contra el italiano Filippo Volandri.

Pero, a diferencia del sábado, Nadal jugó ante González más agresivo, con golpes más largos y más metido en pista. Y, sobre todo, estuvo mejor a la hora de meter sus primeros servicios, no cediendo una sola bola de "break" en todo el primer set (sólo concedió cinco puntos con su saque).

González, en cambio, estuvo más errático de los habitual. Envió demasiadas bolas fuera de las líneas y pareció sufrir la presión de jugar ante el desde hace dos años mejor jugador del mundo sobre tierra batida.

Los golpes del chileno, además, siendo más planos y pese a ser más potentes quizás que los de Davydenko, hicieron menos daño a Nadal, que dominó el juego desde el fondo y estuvo concentrado sobre el servicio de su rival.

Ex tenistas de la talla de Manolo Santana, Ilie Nastase, John McEnroe, o Nicola Pietrangeli presenciaron la final de Roma

Un servicio de González que ya cedió en el primer juego del partido (en sus cinco encuentros este año Nadal ha roto siempre de entrada a sus rivales). Luego, con un Nadal más seguro con su saque, el partido fue casi un paseo para el español, que se fue a un contundente 5-1.

Sería en el séptimo juego, en la primera bola de que dispuso para ello con su saque, cuando Nadal cerró el primer set, por 6-2.

La segunda manga fue casi un calco y Nadal quebró el saque de González en el primer juego. La diferencia estuvo en que esta vez no se fue al 5-1 sino al 3-1 (perdiendo en una ocasión su saque. Pero siguió dominando sin apenas ver peligrar su triunfo y cerró con su saque, dejando en blanco a González, por un idéntico 6-2.

Nadal, ante los ojos de campeones como el español Manolo Santana, el rumano Ilie Nastase, y el estadounidense John McEnroe, a quien arrebató su récord de partidos consecutivos ganados (75) en pista cubierta, o el italiano Nicola Pietrangeli, que el domingo celebró los 50 años de su triunfo aquí, y otras leyendas del pasado, alzaba al cielo de Roma su tercer torneo consecutivo.

Nadal se convierte en el primer jugador en la historia del torneo que lo gana consecutivamente, Y, sobre todo, ha dejado claro que sigue siendo el dominador sobre la pista de arcilla y favorito en cualquier competición que se dispute sobre dicha superficie, entre ellos Roland Garros en el que ha triunfado en las dos últimas ediciones.

González, tercer chileno en alcanzar la final de Roma, se despidió derrotado, sin apenas entrar en partido, pero dejando atrás una interesante semana para él. Pero nada pudo ante el mejor del mundo sobre tierra batida.

Rafa Nadal: "Es increíble para mí ganar tres veces seguidas en Roma"

El de Mancor se mostró "muy feliz" y señaló al finalizar el partido que su rival falló algo más de lo normal y él fue más agresivo.

Tras el durísimo partido del sábado me he recuperado muy bien



"Estoy un poco cansado del partido del sábado. Éste, por fortuna, fue más rápido y gané. Es increíble para mí ganar tres veces seguidas en Roma, es casi un sueño. González cometió algún error más de lo habitual y yo intenté aprovecharlo, además de que intenté desde el inicio ser más agresivo y me salió bien", comentó Nadal.

El español, ganador de las últimas nueve finales de Masters Series disputadas y que sigue imbatido en el torneo romano, lógicamente recordó como "increíbles" las anteriores dos finales jugadas en Roma.

"Ante Coria (2005) y Federer (2006) fueron increíbles (más de cinco horas de juego en cada una). Por eso estoy también feliz de haber ganado esta de la forma en que lo hice y porque tras el durísimo partido del sábado me he recuperado muy bien. Hoy ha sido un partido más tranquilo", apuntó.