España se queda así sin representación en este torneo. Nadal estuvo muy cerca de ganar, pero el australiano, que sufrió realmente durante casi una hora y media, sacó su carácter más combativo y no se permitió ni un fallo cuando más necesitaba ganar. Al final del encuentro, Nadal felicitó a su adversario, pero no supo ni quiso ocultar su frustración: «Me ha sabido mal porque sólo me faltaba él, después de ganar a Federer y Roddick. Tenía muchas ganas de jugar ese partido y venía especialmente motivado para jugarlo y ganarlo. Si él no hubiera estado en su casa, quizá el partido no lo hubiera sacado», señaló algo decepcionado.