«Tenemos potencial»
Javier Irureta ayer durante su presentación como nuevo entrenador del Real Zaragoza. (Bagues/ EFE)
A punto de cumplir los 60 años, Javier Irureta fue presentado ayer como nuevo técnico del Real Zaragoza en sustitución de Ander Garitano. El vasco compareció ayer ante los medios de comunicación y expresó su objetivo de dotar al equipo de un «mayor equilibrio» y «mejorar domingo a domingo», para estar «más arriba» en la tabla de clasificación.

Irureta, el segundo entrenador con más partidos (606) en la Liga sólo por detrás de Luis Aragonés, afirmó que la plantilla tiene «potencial para tirar adelante esta temporada».

El preparador también reconoció que había visto varios partidos del Real Zaragoza por televisión, que le han servido para apreciar que, en general, «el equipo es muy interesante» y tiene «datos esperanzadores». «D’Alessandro, uno más»

Irureta, que dirgió ayer su primer entrenamiento como entrenador del club aragonés y tuvo la oportunidad de conocer a los jugadores, fue cuestionado por la situación del argentino D’Alessandro, señalado desde ciertos sectores como responsable de la marcha de Garitano.

«Será como uno más, pero habrá que ver su evolución, cómo asimila el trabajo y cuál es su relación con el resto de compañeros», respondió el de Irún.

Respecto a la duración de su contrato en el conjunto de La Romareda, que sólo se prolongará por el momento hasta final de temporada, señaló que esa fue la oferta del club, aunque recordó que en su trayectoria, siempre ha preferido ir año a año, para «evitar hipotecas» tanto par él como para el club.

‘El Cabezón’, insiste en irse.

Andrés D’Alessandro tiene claro que quiere irse cuando antes del Real Zaragoza. Ayer, en declaraciones a Radio Del Plata de Buenos Aires, lo repitió: «Todos los días hay un tema conmigo y ni siquiera juego. Lo más fácil es apuntarle a alguien y soy el blanco perfecto». Y añadió: «Si tengo la posibilidad de volver a la Argentina dejando de ganar plata, lo haría». Pese a las palabras de D’Alessandro, el Zaragoza sólo lo dejaría irse cedido, ya que el pasado verano pagó por su pase por 3’5 millones de euros y firmó hasta 2012.