Luis Suarez
Luis Suárez se lamenta en el partido ante Francia EFE

Luis Suárez se va de Rusia 2018 con más sombras que luces. Ante Francia, completamente solo en ataque por la ausencia de Cavani, el delantero 'charrúa' se despidió de la que será posiblemente su última cita mundialista. Un encuentro de cuartos en el que apenas ha tocado balón y donde se ha visto obligado a 'pegarse' con los centrales sin ningún tipo de beneficio.

Golpeaba Griezmann y fallaba Muslera en el segundo tanto francés que hacía bajar los brazos a Uruguay. Hasta entonces, Suárez había intentado rascar algo de una pelea con los centrales que sin Cavani en el campo se hacía aún más imposible. Uruguay perdió uno de sus dos colmillos ante Portugal por lesión y su ausencia dictaminó sentencia para la 'celeste'.

No tenía a su socio en la punta y el Suárez que llegaba a este Mundial, con 31 años, se ha visto incapaz de levantar solo al equipo. Como un calco en dos mitades, el camino del 'pistolero' se fue apagando tras el gol de Varane. Antes apenas había tenido presencia y tras el gol poco pudo hacer. Ni en fuerzas, ni mentalmente.

Bregó como siempre pero su selección apenas creó. Impotente ante el poderío físico y futbolístico de una Francia que se muestra intratable en este Mundial, ni tan siquiera tuvo la oportunidad de disparar a Lloris. Suarez se va de Rusia con dos tantos (ante la anfitriona y Arabia Saudí), y esas fueron las únicas luces de Luis Suárez en un torneo en el que no terminó de brillar, y en el que tocó fondo definitivamente en el encuentro de cuartos de final ante Uruguay.