Stephanie Roche
La futbolista irlandesa Stephanie Roche, nominada al premio Puskas por el mejor gol del año, durante un partido con su actual equipo, el Asptt Albi Féminines. Asptt Albi Fémines

Stephanie Roche (Dublín, 1989) podría ser una excepción a la teoría popular que dice que la técnica de los hombres en el fútbol es más definida y bonita que la de las mujeres, o que simplemente el fútbol practicado por los hombres es más espectacular para el ojo del espectador por características tan primarias como la fuerza o la velocidad. Pero quizás la excepción no sea que una joven irlandesa de 25 años sea capaz de hacer el gol del año, sino que quien debe reconocerlo por fin se atreva a repartir el protagonismo. En este caso la FIFA.

El fútbol femenino también es divertido de ver

Por segunda vez en la corta trayectoria del premio Puskas, que valora el mejor gol del año, una mujer se sitúa entre las grandes estrellas del fútbol masculino. La número '9' del Asptt Albi francés es en esta ocasión la amenaza de millonarios prematuros como James Rodríguez, Zlatan Ibrahimovic, Diego Costa o Robin Van Persie, quienes, al contrario que Roche, no han tenido que compaginar el fútbol con diferentes trabajos para poner su nombre en la historia de este deporte. 

No es la primera vez que una mujer compite por este premio, ya lo estuvo la estadounidense Heather O'Reilly en 2011, pero sí parece la primera con opciones reales de llevarse el galardón, o al menos disputarlo —los tres mejores estarán en la gala de Zúrich en enero—, tras anotar uno de los goles más bellos de los candidatos. Su hándicap podría ser la segunda condición para ganar: la importancia del tanto, porque la magnitud de un Mundial corre a favor de James Rodríguez o Van Persie.

El gol de su vida

En los otros criterios Roche arrasa. Su gol es estético y carente de suerte. La entonces delantera del Peamount United recibió un centro poco ortodoxo desde la banda derecha y lo convirtió en una obra de arte no sin dificultad. "Controlé con la derecha, vi el movimiento de la defensora, logré salvarla con otro toque y rematé como ya sabes... de volea. La verdad es que fue bastante difícil, probablemente el mejor gol de mi vida", explica orgullosa de un tanto que llegó a manos de la FIFA tras hacerse viral. "Mi equipo hace grabaciones para analizar los partidos. El entrenador subió el vídeo a Internet y lo vieron millones de personas en pocas horas".

El camino de Stephanie ha sido similar al de cualquiera de los nominados: empezó jugando en la calle, dio el salto a un equipo con 11 años y desde los 13 fue integrante de un equipo mixto. "Fue entonces cuando me di cuenta de que quería hacer del fútbol mi vida, así que me centré en ello". Sin embargo, su género le condena hoy por hoy a un porvenir muy diferente al de sus competidores. "Ahora tengo un contrato profesional que me permite dedicarme a ello, pero nunca ha sido así. Hasta antes de venir a Francia, hasta julio, tenía que compaginarlo con otros trabajos a jornada completa. Tenía que trabajar y luego entrenar, además de los partidos. No tenía ese privilegio de poder dedicarme solo al fútbol". Durante esa época trabajó en el 'proyecto Futsal' de la Federación Irlandesa, promoviendo el fútbol entre las mujeres en Dublín. "Entrené a chicas en los colegios, en campamentos... realicé torneos, etc.".

Hasta que vine a Francia no tuve ese privilegio de poder dedicarme solo al fútbol

Las desigualdades entre hombres y mujeres en este deporte, entre millonarios tratados como estrellas y trabajadoras difícilmente reconocidas como profesionales, magnifican el mérito de 'colarse' en un premio internacional como este. "Estar en el 'top 10' ya es un logro, y una experiencia inolvidable. Estoy feliz por ser la primera irlandesa nominada y poder recibir el apoyo de tantos seguidores. Es increíble que se pueda ver mi gol en todo el mundo, creo que puede ayudar a las mujeres y servir como ejemplo".

Roche guarda un largo silencio cuando es preguntada por si hay machismo en el fútbol. "Creo que es más bien ignorancia. El fútbol femenino también es divertido de ver, y estamos trabajando duro para que se vea así. No creo que haya machismo", asegura, pero más desde la perspectiva del compañerismo que la del aficionado. "En Irlanda jugaba mucho al fútbol con amigos, y eran todos hombres. Aprendí mucho con ellos, y nunca me trataron diferente".

Fan de Cristiano Ronaldo

La máxima preocupación de Roche esta semana tiene que ver con Cristiano Ronaldo. En las últimas horas han circulado declaraciones suyas en las que habría dicho que no tiene tantos productos de belleza en su maleta como el delantero del Real Madrid. "Nada más lejos de la realidad. Admiro y amo a Cristiano Ronaldo, tiene que quedar claro. Es el mejor jugador del mundo, soy una gran fan".

Si no gano, quiero que lo haga Van Persie

Roche tiene tan claro que Cristiano Ronaldo debe ser el ganador del Balón de Oro como que Van Persie debería hacer lo propio con el premio Puskas. "Soy seguidora del Manchester United, si no gano quiero que se lo lleve él".