Perfil de la etapa del Stelvio
Perfil de la etapa del Stelvio en 2012. GIRO DE ITALIA

El ciclismo, en términos organizativos, funciona a dos o tres años vista. Los rumores de ayer son las certezas del mañana. A finales de 2010 circuló la posibilidad de que el Passo dello Stelvio, el puerto de montaña más alto de los Alpes dados sus 2.748 metros sobre el nivel del mar (a estos efectos no consideramos en encadenado Col de Restefonds, en Francia), pudiera acoger un final de etapa del Giro de Italia.

El retorno del coloso como final, confirmado ayer, tendrá lugar en 2012. Del futuro Giro, que oficialmente verá la luz el domingo 16 de octubre, ya han trascendido varias pinceladas. Que si una meta en los Apeninos, que si una visita al Monte Abetone e incluso también que la carrera acabará con una crono en Milán. Pero estas no han sido las concesiones de la carrera a través de las redes sociales, unas de las maniobras con las que el grupo quiere fidelizar pasiones en torno a la corsa rosa y, de paso, difuminar la crispación que alimentó el veterano Angelo Zomegnan durante un 2011 marcado por el anuncio y posterior supresión del Monte Crostis y, sobre todo, la muerte del belga Wouter Weylandt.

El Giro anunció el recorrido íntegro de la penúltima etapa de la carrera

Después de analizar una consulta vía Internet sobre qué puertos favoritos de los tifossi querían ver en 2012, el Giro anunció el recorrido íntegro de la penúltima etapa de la carrera, una etapa de 218 kilómetros en las que los ciclistas deberán afrontar los puertos de Passo del Tonale (1.883 m), Aprica (1.118 m), Teglio (851 m), el Mortirolo por una nueva vertiente y, sobre todo, los más de 20 kilómetros finales del Stelvio.

Estos dos últimos, Mortirolo (Passo di Foppa) y Stelvio, han sido los más votados por la afición. En el caso del Stelvio, además, planteará un retorno al lugar donde acabó el Giro de 1975 y el alavés Paco Galdós acarició una victoria final de la que se quedó a pocos segundos. Sobre el papel, una etapa emocionante. Y como tal hay que tomarla, porque falta el contexto general y se desconocen los ánimos y las circunstancias de la carrera. En todo caso, un hermoso escenario, una gran obra de ingeniería nacida en la Europa de comienzos del siglo XIX con hasta 48 curvas de herraduras para doblegar el macizo.

Zomegnan, por cierto, ya no dirige el Giro de Italia. La organización le invitó a irse, “transplantándole” a la responsalía de un Mundial 2013 con sede en Florencia que se tambalea por sus muchas incertidumbres financieras.

En su lugar, RCS Sport ha apostado por un joven del perfil que cumplen Javier Guillén en la Vuelta o Christian Preudhome en el Tour de Francia: Michael Acquarone es su nombre. El nuevo capo acepta que Zomegnan, sus ideas, le ha ocasionado cierta mala imagen a la organización. Para conocer sus ideas más en profundidad habrá que esperar aún un tiempo.

Ya sabe, el ciclismo funciona a dos o tres años vista. Para el Tour, por su lado, se comenta un posible ascenso al Grand Colombier, un monte habitual en el Tour de l'Ain que en sus 15 kilómetros tiene muchos por encima del 11% de pendiente media. La frontera que parece romper hoy los grupos en el ciclismo.