Solari e Isco
Santiago Solari mira al campo, con Isco en primer plano. EFE

La situación de Isco en el Real Madrid tiene tintes de película de misterio. ¿Qué dijo en el partido del CSKA? ¿Hacia quién iba dirigido su gesto? ¿Al público que le pitaba o al árbitro de gol que, casualmente, estaba en la misma dirección? La primera versión abre las puertas a un divorcio total con la grada del Santiago Bernabéu, que no duda en pitarle cada vez que no muestra el nivel mínimo que le exigen.

La segunda, sin embargo, va a convertirse en el discurso oficial que se va a enviar desde el Real Madrid. Así lo hizo saber Santiago Solari en la rueda de prensa previa al partido liguero entre el conjunto blanco y el Rayo Vallecano. "He visto de muy lejos, he visto y he oído... Yo creo que protesta un córner o una falta, no lo sé", dijo el entrenador argentino.

En esta línea, defendió la actitud de Isco. "Es un hombre maduro, un profesional, le ha dado un montón de alegrías a este club. Tanto él como otros jugadores trabajan para dar el máximo. La labor más difícil del entrenador es elegir los once que tienen que jugar, los que tienen que estar en el banquillo y los que no se pueden vestir. Todos son buenos y le han dado grandes cosas al Madrid", argumentó.

Pese a que hubo pitos, algo innegable, Solari recordó que él también escuchó aplausos. "La afición se expresa y eso es respetable. Buscamos siempre el apoyo de la afición, pero a lo largo de estos 115 años de historia, hay una cosa clara: todo lo que se ha conseguido ha sido gracias a la unidad, nuestra y de la afición", pidió, para evitar que cada partido se convierta en un plebiscito a su labor y a la de los jugadores.