Ona Carbonell y Gemma Mengual
Ona Carbonell y Gemma Mengual , en Río. EFE

Termina la ejecución de la rutina técnica del dúo en el centro acuático María Lenk, el escenario donde se desarrolla la competición de natación sincronizada en los Juegos Olímpicos de Río 2016, y ni Ona Carbonell ni Gemma Mengual ocultan su disconformidad con la puntuación dictada por los jueces.

El marcador ilumina unos discretos 92.5024 que rebajan al quinto lugar el nivel de la pareja española antes de la exhibición, este martes, del ejercicio libre que acabará por conformar la clasificación final de esta modalidad. El podio se antoja remoto con Rusia, China, Japón y Ucrania en las cuatro primeras posiciones.

Gemma Mengual se adelanta a Ona Carbonell por el pasillo que bordea la piscina y empieza a confesarse ante los periodistas españoles en zona mixta: "Estoy resignada". "Al final, ya sabemos cómo va esto. Después de lo de ayer (fueron cuartas en la preliminar del dúo libre), que pase lo de hoy...".

Estoy resignada

El bronce parece ahora una utopía. Y de ello habló también Mengual. "Nuestro objetivo era luchar por el bronce pero creo que nos están intentado relegar".

Por su parte, Ona Carbonell habló también de "temas políticos" aunque después se corrigió. "Muchas veces nos hemos visto favorecidas por estos temas y ahora nos vemos perjudicadas. Esto forma parte del juego. No creo que sea justo quejarse", dijo.

Declaraciones que enturbian el clima dentro del equipo y una nueva polémica tras la no clasificación del equipo de sincronizada para estos Juegos y el posterior cruce de declaraciones entre exintegrantes del equipo y Anna Tarres con la propia Gemma Mengual.