La Salomon Run, una carrera única en un escenario espectacular
La Salomon Run, una carrera única en un escenario espectacular. Sergi Colome

Jes Bonet habla con conocimiento de causa, tras correr y ganar las últimas cuatro ediciones de la Salomon Run. "Es una prueba que recomiendo muchísimo. Es diferente, a pesar de ser en la ciudad se aleja de lo urbano. No es nada aburrida. Vas escaleras arriba, escaleras abajo, entras en lugares emblemáticos como el Estadio Olímpico o el Pueblo Español ... cada año se anima más gente a correr".

En su sexto año de vida, la Salomon Run se presenta como una fantástica oportunidad para ponerse en forma y divertirse al mismo tiempo en un escenario único. Pocas carreras, por no decir ninguna permiten al corredor disfrutar del mítico Estadio Olímpico de Barcelona 92, pasear zancada a zancada por el pintoresco Poble Espanyol y no perder de vista a la gran ciudad, testigo unos metros más abajo de la prueba.

Con salida en la Font Màgica de Montjuïc, el circuito pasa también por las escaleras de Jean Forestier, el MNAC o los arcos del paseo de Santa Madrona y lleva a los corredores a senderos que se alejan del ajetreo de la ciudad hasta volver al punto de inicio.

A falta de menos de cinco días, todavía hay dorsales disponibles. Además, todos los participantes recibirán una camiseta Salomon y cronometraje con chip. Por último, en el momento de apuntarse, los corredores pueden hacer una donación de un euro solidario al Instituto Guttman para contribuir a la neurorrehabilitación de personas con una lesión de origen neurológico.

Buen ambiente, compañerismo, el reto de subir 1.000 escaleras, un poco de espíritu olímpico y la seguridad de pasarlo bien. Razones sobran para ponerse el dorsal este próximo 14 de abril.

50 escalones a toda velocidad

No será esta carrera el único aliciente del día, pues después de correr los 10 kilómetros, toca la hermana pequeña, la Salomon Run Vertical. 32 hombres y 16 mujeres pondrán a prueba su velocidad en un sprint vertical de poco más de 54 metros, con un desnivel positivo de 13m y más de 50 escalones. Una espectacular carrera de velocidad y potencia en la que el público se vuelca para animar a los sufridos corredores que van de arriba a abajo. Una especie de 'miniZegama',  más cortita, con menos desnivel pero con la misma pasión del aficionado alrededor del atleta. Para no perdérsela.

Salomon Run Vertical