Carlos Bacca
Bacca (i) remata a puerta ante Sofranac (d), para conseguir el primer tanto sevillista. EFE/PACO PUENTES

El Sevilla FC se impuso este jueves por 3-0 al Mladost Podgorica montenegrino, un rival muy débil, con goles del colombiano Carlos Bacca, el argentino Diego Perotti y el portugués Daniel Carriço, con lo que deja casi sentenciada la eliminatoria de la tercera ronda de la Liga Europa.

El Sevilla, dos años después de caer eliminado por el Hannover 96 de la Liga Europa, volvía al torneo europeo en la apertura oficial de la temporada en España y ante un rival muy inferior, el Mladost Podgorica de Montenegro, en un choque que suponía la presentación del equipo español, profundamente renovado, ante su parroquia.

Con cuatro de sus nueve fichajes en el césped  y las bajas del chileno Medel por sanción, del francés Gameiro por lesión y del alemán Marin, éste por precaución al estar tocado, el conjunto entrenado por Unai Emery comenzó algo nervioso, como se vio a los 15 segundos del pitido cuando el montenegrino Seratlic estuvo a punto de marcar tras un fallo garrafal en defensa de Coke y Fazio.

Pero fue un absoluto espejismo, pues el Sevilla se asentó y, aun sin mucha profundidad, empezó a meterle intensidad y buscar un juego rápido entre líneas, con combinaciones y buenas paredes sobre todo cuando se asociaban el chileno Rabello, el colombiano Bacca o Reyes, quien se lesionó y fue sustituido por Jairo a los 19 minutos.

El Mladost se limitó a defenderse

El Mladost se limitó a meter mucha gente atrás, apenas salió en ataque y confirmó sus grandes carencias, por lo que el Sevilla no pasó muchos apuros para superar al rival, hasta que a los 18 minutos abrió el marcador por medio de Carlos Bacca, que logró su primer tanto oficial como sevillista. El colombiano, en un gesto de calidad, bajó con el pecho un centro al área chica y fusiló al portero para hacer el 1-0.

A partir de ahí, también por el fuerte calor que hizo en Sevilla y que afectó a un Mladost muy físico pero de un nivel menor, el equipo español bajó la intensidad y se lo tomó con calma viendo el carácter inofensivo de los balcánicos. Siguió buscando el segundo, pero sin ocasiones claras, salvo otra de Bacca, que no cabeceó por poco un centro de Jairo, y un remate de Machín que paró Vujadinovic, que fue el mejor de su equipo.

Sabedor de que el 1-0 era una ventaja muy escuálida, el Sevilla se animó al entrar el argentino Perotti por Rabello y con Machín más entonado, lo que se tradujo en hasta cuatro buenas ocasiones antes del ecuador de este periodo, pero Bacca, dos veces, Perotti y Jairo no atinaron a marcar el segundo.

El equipo español siguió apretando en el último cuarto de hora. Emery metió más pólvora con la entrada del rumano Rusescu, otro fichaje, por Víctor. La consigna era nítida: insistir en busca de un gol más para ir más tranquilo a Montenegro, y tras un aviso de Jairo halló el premio a su esfuerzo con el 2-0 marcado de penalti por Perotti, que, muy motivado, se convirtió en el gran revulsivo.

La pena máxima llegó tras un remate del propio argentino que Sofranac interceptó con la mano, a nueve del final, y Perotti no falló. Con el Mladost entregado y agotado, hubo más ocasiones de Rusescu y Jairo, aunque al final fue el portugués Carriço el que logró el 3-0 final ya en el tiempo añadido, un marcador muy solvente para la vuelta, al cabecear un córner sacado por Rakitic.

- Ficha técnica:

3 - Sevilla: Beto; Coke, Fazio, Nico Pareja, Alberto Moreno; Rakitic, Carriço; Reyes (Jairo, m.19), Rabello (Perotti, m.57), Víctor Machín (Rusescu, m.76); y Bacca.

0 - Mladost Podgorica: Vujadinoviv; Zivkovic, Sofranac, Mitrovic, Novovic; Savicevic (Pavicevic, m.71), Sankovic, Bozovic, Seratlic; Markovic (Kascelan, m.80), Kaljevic (Knezevic, m.63).

Goles: 1-0, M.18: Bacca. 2-0, M.81: Perotti, de penalti. 3-0, M.91: Carriço.

Árbitro: Slavko Vincic (Eslovenia). Mostró tarjeta amarilla a los visitantes Mitrovic (m.11), Zivkovic (m.71) y Sofranac (m.81).

Incidencias: Partido de la tercera ronda de clasificación de la Liga Europa, disputado en el estadio Ramón Sánchez Pizjuán ante casi 35.000 espectadores. Terreno de juego en perfectas condiciones. Noche muy calurosa.