Entrega de la llama olímpica
La actriz griega Katerina Lechou, en el papel de suma sacerdotisa, enciende la antorcha durante la ceremonia de entrega de la llama olímpica en el estadio Panatinaico de Atenas (Grecia). Los Juegos Olímpicos de Invierno PyeongChang 2018 se celebrarán del 9 al 25 de febrero de 2018. Yannis Kolesidis / EFE

El presidente surcoreano, Moon Jae-in, y su homólogo de EE UU, Donald Trump, acordaron este jueves retrasar las maniobras militares anuales que realizan ambos países hasta después de los Juegos Olímpicos de PyeongChang en un momento marcado por el acercamiento de Corea del Norte.

Ambos tomaron la decisión tras conversar por teléfono, informó la oficina presidencial surcoreana citada por la agencia Yonhap.

La decisión se produce después de que el régimen norcoreano expresara su deseo de participar en los Juegos Olímpicos de Invierno que se celebran en el condado surcoreano de PyeongChang entre el 9 y el 25 de febrero, fecha en torno a la cual Seúl y Washington suelen iniciar sus ejercicios militares.

"Creo que  ayudaría enormemente a asegurar el éxito de los JJ OO de Invierno de PyeonChang el que usted mostrara su intención de retrasar los ejercicios durante el evento", dijo Moon a Trump, según la transcripción de la conversación.

Trump se mostró de acuerdo en aplazar las maniobras y le dijo a Moon que puede comunicarle a Pyongyang que no habrá juegos de guerra durante la cita.

Seúl ya pidió a finales de año a Washington que considerase el aplazamiento de los ejercicios para evitar que el régimen norcoreano, que suele considerar estas maniobras como un ensayo para invadir su territorio, responda realizando una nueva prueba armamentística.

Seúl ha respondido a los gestos de Pyongyang, con quien técnicamente se mantiene en guerra desde hace más de 65 años, proponiendo conversaciones de alto nivel el 9 de enero para tratar la posible participación olímpica del Norte, aunque el régimen norcoreano aún no se ha pronunciado a este respecto.

El acercamiento entre ambas partes puede contribuir a aliviar la tensión tras las continuas pruebas armamentísticas de Pyongyang y las beligerantes respuestas de Donald Trump que marcaron 2017.