Sergio Llull
Llull celebra la victoria del Real Madrid sobre el Barcelona en el segundo partido de la final de la ACB. Captura de pantalla

El WiZink Center vivió este lunes una victoria de las que el madridismo recordará durante muchos años. Tras ir perdiendo durante prácticamente los 40 minutos de encuentro contra el Barcelona, una canasta de tres de Jaycee Carroll decantó la balanza para el 81-80 final que el Barcelona no se podía ni creer.

Lógicamente, el estallido de alegría fue colosal. Todos los jugadores festejaron casi como si hubieran ganado un título, y entre ellos estaba un Sergio Llull absolutamente desatado. Al madridista se le salían los ojos de las órbitas mientras se agarraba la camiseta ante el público, que por supuesto le jaleó.

Este jueves se disputará el tercer partido de la serie, en el que el conjunto de Pablo Laso puede dar la estocada definitiva a los de Pesic, que después de este partido saldrán profundamente tocados en lo anímico.