El Hércules de Alicante regresa a su peor versión futbolística y los puestos de ascenso a Primera División, pese a la confianza de Josu Uribe, vuelven a alejarse. Hacía diez meses que, ejerciendo como local, el equipo blanquiazul no encajaba un 0-3 como el logrado por el Real Madrid-Castilla el sábado en el Rico Pérez. El Xerez había sido el último en lograrlo.

Uribe, además, vivió su primera derrota como técnico herculano. El vasco Sendoa Aguirre, titular frente al filial madridista, asumió ayer que el resultado supuso un «varapalo», aunque fue «demasiado abultado» para los méritos de ambos clubes.

El Hércules, de hecho, logró llegar al descanso con empate en el marcador. Negredo adelantó a los madrileños en los primeros minutos de la segunda parte y eso, según Sendoa, «hizo mucho daño» al equipo.

Sendoa, sin querer acusar directamente a la actuación del colegiado andaluz Paradas Romero, señaló que la expulsión del defensa paraguayo Líder Mármol y el penalti pitado en la misma acción (minuto 73) terminó de finiquitar todas las opciones locales de «permanecer en el partido».

«Haber logrado uno de los últimos nueve puntos no es positivo, pero toca levantarse de nuevo», apostilló.