Carlos Queiroz
Carlos Queiroz dirigiendo un partido de la selección de Irán. EFE

Segundo Mundial consecutivo para Irán, un equipo en claro crecimiento, algo que queda demostrado con su excelente fase de clasificación, en la que estuvo 12 partidos consecutivos sin encajar un solo gol.

De la mano Carlos Queiroz, un viejo conocido de la afición española tras su paso por el Real Madrid y que ya lleva siete años al frente de la selección persa, el objetivo es lograr la segunda victoria en un Mundial (la otra data de 1998, ante Estados Unidos) y, por qué no, soñar con pasar por primera vez en su historia la fase de grupos.

El debut ante Marruecos será clave, un buen resultado es clave para después afrontar los choques ante dos equipos tan duros como España y Portugal con esperanzas, aún sabiendo que sacar algo positivo ante estas dos potencias mundiales será heroico.

Irán es un conjunto trabajado y con buen manejo de balón cuya incógnita reside en su acierto de cara a la portería contraria, no tiene demasiado gol. Además, cuenta con jugadores con experiencia europea dentro del buen momento que está viviendo el fútbol en este país.

La estrella: Sardar Azmoun

Con solo 22 años, a este delantero del Rubin Kazan le han llegado a comparar con Messi, sobre todo tras meter un gol igualito al que el argentino le hizo al Bayern tras tumbar a Boateng. Si sigue su progresión, es cuestión de tiempo que Azmoun acaba en una de las grandes ligas europeas. Qué mejor escaparate que un Mundial.