La selección española de fútbol regresó a casa desde Krasnodar a Madrid en un ambiente de total abatimiento y ya está en España desde anoche.

Andrés Iniesta, que ya se ha despedido oficialmente de la Roja, portaba el balón del partido ante Rusia, su último choque con la camiseta de la selección.

David Silva también subió al avión con una señal de adiós, ya que llevaba bajo el brazo un balón firmado por sus compañeros.

Todos, incluido Fernando Hierro, el aún seleccionador, se despidieron -algunos para siempre- sin Mundial y con la sensación de un auténtico fin de ciclo.

España volverá a escena el mes de septiembre. El día 8 se enfrentará a Inglaterra en Wembley en la Liga de Naciones.