La selección española arrancó con una derrota en París ante Francia una nueva etapa, con satisfacción por la imagen dejada pese al resultado en un encuentro en el que intentó ser fiel a un estilo que nació de jugadores que ya no volverán y acusando el mismo mal de los últimos tiempos, la falta de gol.

España tuvo personalidad. Es la mejor conclusión extraída por el seleccionador Vicente del Bosque y los internacionales. Y lo hizo sin jugadores claves en la nueva columna vertebral como Gerard Piqué, Javi Martínez, Thiago Alcántara y cómo no, Andrés Iniesta, el máximo exponente de una forma de juego que condujo a la Roja a la gloria.

Ya no estarán para exhibirla sobre el césped Xavi Hernández y Xabi Alonso. Y la primera idea de Del Bosque, obsesionado en que no se pierda el sello que tanto tiempo costó adquirir, fue mantener su ancla —Sergio Busquets— con un jugador de calidad cerca como Koke Resurrección y las ayudas en corto de Santi Cazorla y Cesc Fábregas. Futbolistas que como David Silva cuanto entró al campo, aseguran mantener el estilo de toque.

Pero Del Bosque debe buscar soluciones rápidas a la falta de profundidad. En Saint-Denis, de nuevo España dominó y ganó la posesión pero no se materializó en ocasiones de gol. Ni un solo disparo entre los tres postes en los noventa minutos fue el pobre balance ofensivo. Es el aspecto donde aparece una figura por encajar.

Diego Costa goleaba en el Atlético de Madrid y mantiene sus números en el Chelsea, pero con España no ha marcado ningún tanto en seis partidos.

Nuevas piezas

Unido a nuevas piezas como Raúl García, que por sus características se aleja al perfil de jugador por el que ahora apostaba Del Bosque, condujo a España a algunas dudas. Otros debutantes como Dani Carvajal estuvieron a gran nivel y mostró que hay lateral derecho para años como relevo de Álvaro Arbeloa para emular la situación ya vivida en el Real Madrid.

El resultado de poner de titular a David de Gea en Francia fue positivo y demostró estar preparado

En la portería, llegó la gran sorpresa con la inesperada suplencia de Iker Casillas. Del Bosque decidió proteger a su capitán y la idea es que gane confianza en el partido oficial de Valencia, el lunes, ante Macedonia. Se quiso ver a un joven como David de Gea en un gran escenario. El resultado fue positivo y demostró que está preparado para lo que le venga.

Mikel San José y Paco Alcácer también debutaron y aparecen como opciones de futuro en un partido de preparación que cambia la dinámica de amistosos que hasta ahora llevaba la Real Federación Española de Fútbol. Para pasear la estrella de campeona del mundo buscó hacer caja en cualquier rincón del planeta y visitar países donde nunca se había jugado.

El nivel del rival en muchas ocasiones adquirió una importancia menor. La nueva etapa comenzó ante una Francia que ya tiene el bloque de jugadores con el que hacer soñar a su gente en una Eurocopa en la que es anfitrión. Y un rival próximo va a ser la Alemania campeona del mundo.

Como ocurrió ante Holanda, al que solo se le marcó de penalti, y Chile en el Mundial de Brasil, el juego de España no tuvo finalización. La falta de gol es el principal aspecto a pulir por Del Bosque que hasta el lunes buscará nuevas variantes. Mantiene su fe ciega en seguir jugando con un 'nueve' y que sea Diego Costa. Su primer gol con La Roja cada vez está más cerca.

Silva no cree que deba haber cambios

David Silva, centrocampista internacional español del Manchester City, recordó los títulos conseguidos por la Roja para defender un estilo de juego que defendió y que piensa no se debe cambiar.

"Hemos conseguido dos Eurocopas y un Mundial con este estilo, no creo que haya que cambiar. Si no hubiésemos conseguido nada si se podría plantear", aseguró.

"Hay gente que estábamos como Cesc, Andrés, Santi o yo que llevamos muchos partidos jugando de esta forma. Viene gente joven que lo hace muy bien pero creo que el estilo va a seguir siendo así", añadió en su defensa al juego de toque.