Luis Aragonés ha decidido no acompañar al resto del cuerpo técnico y a algunos de los jugadores de la selección española en su regreso a Madrid.

El seleccionador nacional ha preferido realizar el trayecto de vuelta a la capital de España desde Oviedo en coche, evitando por segunda vez a los medios de comunicación, tras negarse a hablar después del partido contra Letonia.

Y es que tras la victoria por 2-0 ante Letonia no hubo las habituales declaraciones de los protagonistas del partido. El seleccionador Luis Aragonés se negó a dar la rueda de prensa. Sí acudió a la sala Aleksandr Starkovs, el técnico del equipo letón.

En la zona mixta (donde se encuentran televisiones y radios al paso de los futbolistas) tampoco se pararon los jugadores ante las peticiones de los periodistas, excepto Cesc, Joaquín, Iker Casillas y Albelda, los dos últimos son los capitanes del equipo.

Quien más datos dio sobre las causas fue Albelda, quien se mostró algo reticente en los micrófonos de la Cadena Ser. "Lo importante es que hemos ganado. No me estoy quejando de nada, yo no. Y estoy hablando con vosotros (los periodistas), no me vengas con historias".

Al parecer, las razones de esta postura casi generalizada son las críticas recibidas por la selección. Albelda llegó a insinuarlo: "No viene de hoy, sino de hace ya tiempo. En genenal, no se está contento".

Ante la pregunta de si cree que ha dimitido Aragonés, dio una respuesta con incógnita: "No sé si sigue, supongo".

Casillas comentó que "el público ha arropado a la selección y que hemos jugado bien. ¿Qué ha pasado? No hay nada de nada".

También Cesc apuntó que él no tenía ni idea de la incomparecencia de Aragonés.

Sin razones oficiales

Se desconocen los motivos oficiales. Jorge Carretero, portavoz de la Federación Española de Fútbol, comentó que no sabía las razones de la incomparecencia de Aragonés. Con respecto a los jugadores, al parecer no hubo una mandato general. Habló el que quiso. Y fueron cuatro.

En varias emisoras de radio se ha llegado a rumorear que podía haber dimitido, pero nadie lo ha confirmado. Sin embargo, parece que es un enfado de Luis Aragonés y mucha parte de la selección, supuestamente, por el escaso apoyo de los medios.

Al entrar en el autobús Aragonés no dijo nada pese a las constantes preguntas de los periodistas. Detrás de ellos entraron en sus coches oficiales todos los representantes de la Federación, incluido su presidente Ángel María Villar.

Los hombres de la selección y Aragonés hacen noche en Oviedo.

Lío en el banquillo

Un aficionado, megáfono en mano, estuvo recordando casi durante todo el partido a Aragonés que no hubiera llamado a Raúl. Durante casi todo el encuentro estuvo increpándole cerca de vestuario.

Llegó a tal punto la situación, que el portero suplente, Pepe Reina, perdió los nervios y se fue directamente a hablar con el hincha. Aragonés fue capaz de levantarse y calmar los ánimos de Reina, como vemos en la imagen de la zona superior de esta página.